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Publicado: Lunes, 19 de febrero de 2007

Entrevista con Elizabeth Subercaseaux


La escritora y periodista chilena conversó con "La Pata de Liebre" desde su hogar en Wallingford, Estados Unidos. Estuvo hace poco en Bolivia junto a Malú Sierra, entrevistando al Presidente Evo Morales; prepara la presentación de su última novela "Asesinato en La Moneda" (Planeta), en abril en Santiago, y organiza junto a Poli Délano y otros escritores de su país un foro sobre el tema editorial, donde participarán editores, novelistas, poetas. También abordamos la situación política en Chile, la guerra de Irak, la crítica literaria, George W.Bush, Michelle Bachelet y cómo se ve el mundo desde Filadelfia junto a su esposo John Hassett y sus amigos.

Evo y Elizabeth
DONDE ESTABAS EL DIA QUE MURIO PINOCHET. FUISTE UNA DE LAS POCAS PERIODISTAS INDEPENDIENTES QUE LOGRO ENTREVISTARLO EN LA DECADA DEL OCHENTA.
Ese día estaba en mi casa de Wallingford, el pueblo donde vivo en Estados Unidos. Al rato de anunciarse su muerte en Chile me llamó mi hija Alejandra y poco después Malú Sierra, para avisarme. Volví a tener esa sensación de abismo, de miedo, de soledad, que tuvimos tantas veces durante su dictadura. No me dieron ganas de celebrar nada ni me puse contenta. Su muerte sólo decía que los tribunales chilenos eran una porquería, que seguían siéndolo casi veinte años después de que entregara el poder, y los familiares de los detenidos desaparecidos estaban condenados a quedar sin justicia para el resto de sus vidas. Fue un día triste para mi.

COMO HA SIDO TU VIDA EN ESTADOS UNIDOS. QUE PROYECTOS DESARROLLAS, QUE LEES, QUE ESCRIBES?
Vivo en las afueras de Filadelfia, en un lugar muy lindo, lleno de árboles, apartado de todo. Leo más de lo que nunca pensé que podría. Tengo una bonita pareja, estable, tranquila, trabajo mucho en mis escrituras. Soy pájaro madrugador. Me levanto entre las seis y las siete de la mañana todos los días, escribo hasta las tres de la tarde, más o menos y entonces cierro el boliche y me dedico a cocinar una hora y luego me encierro a leer. Vamos mucho al cine, trato de hacer algo de ejercicio (no mucho porque lo detesto, pero lo suficiente para que si me da un infarto no sea yo la culpable) y el tiempo que me queda lo gasto buscando huevos orgánicos y verduras sin químicas en los mercados de los Amish. Alimentarse bien en Estados Unidos es una odisea, todo está contaminado, tocinos que no son tocinos, mantequilla que sabe a mantequilla pero sepa moya, hay que rebuscárselas para no envenenarse. Y los supermercados con todo ese plástico, toda esa crema, dulces, salsas, que los gordos se echan a la boca me deprimen.

Trabajo mucho, la verdad, no sólo en mis escritos, tengo una columna y dos páginas de reseñas de libros en la revista Vanidades Continental, estoy escribiendo un artículo cada domingo para el diario La Nación de Santiago; colaboro también con el Diario Al Día de Filadelfia; con Malú Sierra acabamos de hacer dos entrevistas para National Geographic (Michelle Bachelet y Evo Morales); recientemente, con Malú, hemos escrito un libro fascinante sobre Evo Morales. Es una exclusiva absoluta; estuvimos horas entrevistando a Evo, nos contó toda su vida, su infancia en la casa de barro, su pasteo de ovejas, sus dioses, su lucha sindical, cómo llegó adonde está; lo entrevistamos en La Paz, casi a diario durante un mes, a las cinco de la mañana, en su casa, en el palacio Quemado: entrevistamos a sus tres ministros más importantes, David Choquehuanca, el ministro de relaciones Exteriores (filósofo aymara), al vicepresidente álvaro García Linera, ex guerrillero, a Casimira Rodríguez (ex empleada doméstica), su ministra de Justicia; fuimos a Sucre donde se debate la nueva Constitución; entrevistamos a la oposición a su gobierno; desarrollamos todo un capítulo sobre la fascinante cosmología aymara; es la única entrevista de este tipo que Evo Morales ha concedido y concederá. Aún no sabemos qué editorial va a publicarla.

Tengo en mente dos proyectos; quiero escribir sobre la vida de la compositora Clara Schumann, mi tatarabuela; hace dos años que estoy investigando el tema, en Alemania y en Holanda; y quiero retomar mi voz de Silendra y El canto de la Raíz Lejana, así que estoy escribiendo una nueva novela, Enedina, que recoge esas voces rugosas del campo chileno donde me crié. Volver al principio.

TRAZA UNA SINTESIS DE TU TRABAJO LITERARIO EN CHILE Y LO QUE HACES EN TU PAIS ADOPTIVO.
Mi trabajo literario en Chile ha pasado por todo. No sólo porque sigo buscando mi voz (tal vez nunca la encuentre, tal vez tenga muchas, pero no me impaciento ni me importa, escribo, no más), sino porque pertenezco al grupo de escritoras que piensa que, sí, el escritor debe comprometerse con la realidad que le toca vivir, debe ser testigo de su tiempo, debe levantar la voz, dar cuenta, reclamar. Así, en su momento inventé voces que hablaban desde los abismos de la dictadura militar (Silendra, El canto de la Raíz Lejana, Mi querido Papá), luego me metí con el machismo y eso lo convertí en crónicas humorísticas, casi humoradas (fueron calificados de "light"); pensé (sigo pensando) que el humor es una gran herramienta para acercarse a temas profundos y de difícil solución como es el machismo; La rebelión de las Nanas habla de la explotación de la empleada doméstica por parte de las clases adineradas; últimamente he tocado en mis novelas el tema del homosexualismo, no porque esté de moda y cada día más gay salgan del closet, como me dijo alguien mala leche en su momento, sino porque cuando tenía dieciséis años me enamoré profundamente de mi pololo, estuvimos juntos tres años, al cabo de los cuales me confesó llorando que había ido a toda clase de médicos y psiquiatras y no había caso, le gustaban los hombres; casi me morí; fue el shock más fuerte de mi adolescencia.; poco después mi pololo se suicidó. Desde entonces he sentido una gran cercanía con los homosexuales, tengo muchos amigos homosexuales en Estados Unidos y en Chile, y me parece casi inverosímil que a estas alturas de la humanidad todavía no puedan vivir tranquilos, legalizar sus uniones y amarse a la luz del día como todo el mundo.

Y este año aparece mi novela policial "Asesinato en La Moneda", seguida de "Asesinato en Zapallar". Aristóteles: acabo de contar mis libros y ya son veintidós, entre novelas, libros de entrevistas, libros de crónicas humorísticas, biografías (Gabriel Valdés, Michelle, Evo Morales, Pinochet). Lo único que pasa, realmente en serio, es el tiempo. Ya tengo 62 años, siete nietos.

COMO SE OBSERVA CHILE DESDE EL EXTERIOR. QUE OPINION TIENES DE LA PRESIDENTA MICHELLE BACHELET.
Es una mala pregunta para mi porque aquí no soy objetiva. Te explico por qué. Amo profundamente a mi país. Y detesto de tal manera lo que está ocurriendo en Estados Unidos, con este presidente que es una vergüenza nacional y universal, este Congreso que ha sido de una cobardía ilimitada, y esta masa que se atiborra de salchichas, cervezas y pop corn para el súper bowl (fue anoche), como si no les importara un rábano que allá en Irak se esté produciendo una carnicería organizada con las mentiras de la Casa Blanca, donde mueren a diario los estadounidense pobres que no tuvieron otra solución que meterse al ejército para poder casarse y alimentar a su guagua o ayudarle a su mamá. Es tal el desastre que hay acá que Chile me parece un paraíso, Michelle Bachelet una princesa, los chilenos unos tipos adorables, inteligentes, LLENOS de sentido cívico porque votan –en USA la abstención sigue siendo del orden del 64 por ciento.

COMO VIVISTE LA GUERRA DE IRAK, QUE PIENSA LA GENTE DE NORTEAMERICA CON RESPECTO A ESTE TEMA.
La Guerra de Irak me ha parecido desde el comienzo otro crimen más que emana desde Washington, otro crimen que tiene que ver con su afán de ser los comisarios del mundo y de quedarse con la mayor cantidad de petróleo posible (los estadounidenses son adictos al petróleo); mi marido, nuestros amigos, toda la gente que nos rodea, yo misma, vivimos la guerra como millones de estadounidenses, muertos de asco y vergüenza por la manera como se gestó, el secretismo y las mentiras de la Casa Blanca. Mi marido fue objetor de conciencia en los tiempos de Vietnam. Nuestros amigos son todos activistas. Estamos atentos a todo lo que hace el movimiento Veterans for Peace, y procuramos involucrarnos lo más posible en los poquísimos espacios que hay aquí para luchar contra esta invasión. Al comienzo las mayorías apoyaron la guerra, Bush jugó la carta del terror con las Torres Gemelas, pero hoy (demasiado tarde a mi juicio) esas mismas mayorías se han dado cuenta de que les mintieron, no había tales armas, Saddam Hussein no tenía nada que ver con Osama Bin Laden y la opinión que se tiene ahora de Bush, Cheney y la gestión de todos ellos no podría ser más baja. En estos momentos, (también demasiado tarde) está despertando el Congreso y le han declarado la guerra a Bush, pero el daño ya está hecho. Este país tardará décadas antes de recuperarse del daño que ha hecho esta administración. Hay una pregunta que se me viene a la cabeza constantemente en estos días: ¿cómo pudieron elegir y luego REELEGIR a un tipo que declara ufano de no haber leído nunca un libro? No me cabe en la cabeza. O me cabe. Pero prefiero ni pensar en las razones que tuvieron.

SADAM HUSSEIN MURIO AHORCADO. QUE OPINAS DE ESE DESENLACE, CUAL ES TU OPINION DE ESE LIDER FALLECIDO, EX ALIADO DE ESTADOS UNIDOS DURANTE MUCHO TIEMPO.
Qué quieres que te diga. He sido toda mi vida y sigo siendo totalmente contraria a la pena de muerte. Las imágenes de esa barbarie hablan de la decadencia de la política norteamericana. Las fotografías de Abu Graib –esos pobres iraquíes desnudos, con perros asesinos lamiéndoles el culo frente a una soldada gringa muerta de la risa- y la imagen de Saddam Hussein con su abrigo negro, su pelo recién teñido para morir con algo de dignidad quedarán en la retina de la historia como una de las causas de la caída de Estados Unidos. No puede perdurar mucho tiempo más un sistema cuya política exterior llega a esos extremos.

QUE LIBROS DE AUTORES CHILENOS LEES ACTUALMENTE, TIENES CONTACTO CON ESCRITORES Y ESCRITORES DE TU PAIS DESDE USA?.
Vivo conectada con Chile; de hecho paso casi seis meses al año en Santiago donde tengo un departamento al que llego a cada rato. Mi mejor amigo de tantos años es Poli Délano; Poli me mantiene al tanto de lo que está pasando en las letras chilenas; y leo todo lo que va saliendo; siempre he leído a mis colegas. A todos y a todas. Y los reseño constantemente en Vanidades Continental que tiene una tremenda difusión en las tres Américas (el único país donde no circula es en Chile).

ME DECIAS QUE ADVIERTES UNA CRISIS DEL MUNDO EDITORIAL CHILENO Y QUE LA FIGURA DEL EDITOR COMO MARIANO AGUIRRE Y HUGO GALLEGUILLOS HA DESAPARECIDO, CUAL ES TU OPINION AL RESPECTO?
¡Que nostalgia siento por editores como Hugo Galleguillos y Mariano Aguirre! Tuve la suerte y el privilegio de que ambos aceptaran editar mis libros en esos tiempos en que la brutalidad de la dictadura militar se fundía con la solidaridad, la modestia y los actos medio suicidas de los escritores que nos atrevíamos a mostrar nuestros textos sabiendo que corrían todo tipo de peligros. En ese entonces los escritores teníamos los sueños, la máquina de escribir y nuestro Hugo o nuestro Mariano, que no sólo era un intermediario entre el escritor y su público, sino un socio que participaba directamente en el proceso del libro desde su creación hasta que salía de la imprenta. Evoco con toda nitidez una tarde de octubre en el parque Forestal donde a comienzos de los ochenta –la CNI rondando, el terror en cada esquina- se efectuaba la feria del libro. Veo un tablón con dos caballetes y un mantel. Era el mesón de la querida Galinost, la editorial que Hugo Galleguillos creó sin un peso y con el sólo fin de publicar libros que ninguna editorial, adicta al régimen, aceptaría y que el siniestro ministro Sergio Fernández impediría publicar en todo caso. Y veo a Poli Délano, Carlos Cerda, Fernando Jerez y a mi misma sentados tras el tablón con nuestros libros y Hugo, vestido como el más elegante caballero inglés, siempre cordial, de pie detrás de nosotros, protegiéndonos, era una mezcla de ángel de la guarda con boxeador de cuello y corbata, listo para agarrarse a trompadas con el primer maldito que se atreviera a tocar a sus escritores o a sus libros. Nadie nos compraba. Firmábamos uno que otro libro a algún valiente que se atrevía a salir de la feria con un libro como Dawson (tu Dawson que también publicó Hugo), o Piano bar de solitarios, de Poli o Un día con su Excelencia de Fernando Jerez, o Una casa Vacía u otro de Carlos Cerda.

Nuestros libros no figuraban en ninguna lista de los más vendidos, los periodistas no se peleaban por entrevistarnos, pero estar ahí, juntos, tras el mesón de Galinost, con nuestros libros que hablaban de lo que estaba pasándole a Chile, con nuestro editor vigilando el espacio de su creación, era lo nuestro. Ese editor de antes, profundamente comprometido con el escritor y para quien lo importante era que el libro viera la luz, ha desaparecido. Y esto no es un fenómeno solamente chileno sino mundial. El descontento de los escritores es manifiesto en todas partes del mundo, pero pocos abren su boca por temor a enojar a las transnacionales. Los editores de hoy, que suelen ser ingenieros comerciales o empleados de las trans- nacionales y operan como un cajero de un banco que al final del día tiene que entregar tantos billetes o perder la pega, a veces ni leen los manuscritos. Las decisiones se toman en los departamentos de marketing. Cuando un agente va a una feria internacional y trata de vender a su autor, los editores franceses, alemanes, norteamericanos no quieren saber quien es el autor ni de qué se trata el libro sino cuánto vendió. Para un escritor ya no es siquiera posible mantener la continuidad con el editor porque de golpe y porrazo la casa editorial se funde con otra, echan al editor de turno, llega uno nuevo y al nuevo le han dado una orden bien clara: usted me presenta un balance positivo a fin de año, o se va. En las editoriales de Estados Unidos, hoy, no publican un libro nuevo de un autor o autora si su libro anterior no vendió 18 mil ejemplares. El 80 por ciento de los escritores quedan fuera. El editor de hoy te da respuestas notables a la hora de leer a salto de mata y a línea cruzada tu manuscrito, si es que lo lee. "Esta novela está buenísima pero no se va a vender", "muy interesante el tema pero esto no es lo que quiere la masa", "su policial tiene garra, es entretenida, me la devoré en una noche, pero en Chile las policiales tienen poca salida"; y hay otros, los peores a mi juicio, que confunden su catálogo con su biblioteca personal y rechazan el manuscrito "porque yo no tendría en mi casa un libro sobre este tema, no me interesa para nada"; y en nuestra provincia también hay algunos que tienen un oficio que a mi juicio, y en un país donde la envidia y el chaqueteo son el deporte nacional, es totalmente incompatible con el de editor: escritor; entonces el manuscrito se las tiene que ver con un escritor, no un editor, sino un juez y parte, que en general no publicará a nadie que compita con él, que no sea su amigo o que no le rinda pleitesía a su propia literatura.

QUE OPINION TIENES DE LA CRITICA LITERARIA HOY EN CHILE?
No logro entender a los críticos chilenos. Siempre me ha sorprendió su afán de aniquilar al escritor; he vivido muchos años en el extranjero, en España primero, en Estados Unidos después y pocas veces he visto una crítica tan destructiva como la nuestra. ¿Por qué será? seguramente la respuesta es tan compleja que no me atrevo ni a intentarlo. Y no es que los críticos tengan que sobarle el lomo al escritor, no se trata de eso, pero en Chile hay algunos críticos cuyas opiniones han sido realmente crueles, resentidas, injustas y a veces hasta groseras. Para mi, eso no es crítica, es otra cosa. Camilo Marx ha llegado a gustarme. Lo he atacado en una de mis columnas, hace tiempo, pero debo confesarte que desde que leí su novela, que encontré genial, empecé a leer sus artículos con otros ojos y con mucho más respeto. Porque una de las cosas que realmente saca de quicio a todos los escritores es que, a veces, quienes destruyen sus libros, los tratan de locos, de imbéciles que no saben escribir, de gana platas o de cuicos que se las dan de escritores (porque ese es el nivel de las tonteras que dicen) son periodistas o colaboradores de diarios que jamás han escrito nada. A un buen escritor que critica y tiene el respaldo de una buena obra se le pueden perdonar muchas cosas, y escuchar, pero a un chapucero que no es más que un francotirador que quiere lucirse, y desconoce el verdadero sentido de la literatura y su verdadera tarea, no.

LA CONCERTACION VIVE HOY LA PEOR CRISIS DESDE SU FUNDACION HACE VEINTE AñOS, A QUE LO ATRIBUYES?
La derecha no ha sido capaz de crear un proyecto alternativo y no será capaz de crearlo hasta que se mueran todos los colaboradores de Pinochet y venga una generación de recambio con un proyecto limpio, generador. La derecha chilena no ha tenido el valor ni la decencia para reconocer que fueron partícipes, cómplices, sostenedores de una dictadura sangrienta que dejó una profunda herida en nuestro país. Se limpiaron las manos con unos cuantos militares que mandaron a la cárcel y el resto, todos civiles, siguen dando vueltas en el Congreso, como si nunca hubiesen tenido nada que ver con los atropellos a los derechos humanos, la forma bestial como se conculcaron las libertades, la tortura, el exilio, y sólo algunos dejaron oír su descontento cuando descubrieron que el general Pinochet además era ladrón. Veo a la derecha sentada en un montón de escombros, cenizas y dolores, y me parece que desde ahí, sin mediar una reflexión seria sobre su responsabilidad histórica, va a ser prácticamente imposible que generen un proyecto alternativo.

SE CUMPLIERON 50 AñOS DE LA ENTREGA DEL PREMIO NOBEL A GABRIELA MISTRAL , CUAL ES TU IMAGEN DE ELLA?
Gabriela representa lo mejor de la poesía chilena, para mi, y no sólo la poesía chilena sino el valor de la mujer que se atreve con el arte en nuestro país. Y en ese tiempo. Yo la veo como una especie de Pachamama, de madre tierra, la sigo admirando profundamente y sigue sin extrañarme nada que le hayan otorgado el Premio Nóbel seis años antes que el Premio Nacional de Literatura.

COMO SON TUS MOMENTOS CUANDO REGRESAS A CHILE, QUE HACES, A QUIENES VES?
Mis viajes a Chile, si no estoy presentando un libro o algo así los dedico a mis hijos, mis nietos, la familia, mis buenas amigas de toda la vida, a Poli Délano; y tengo mi taxista amigo que invariablemente me lleva a recorrer las poblaciones "bravas", como dice él, donde me encuentro con el rostro de la miseria santiaguina que no quiero permitirme olvidar ni pasar por alto. Mi marido es un gringo de oro, imposible más amoroso, residente del City, de la Biblioteca Nacional, el Liguria; cuando va a Santiago recorre toda la ciudad y entra en las librerías haciéndose pasar por cualquier persona: ¿tendrán algún libro de Elizabeth Subercaseaux? ¿esa escritora estupenda que acaba de publicar, cómo es que se llama… lo tiene? Lo malo es que en todas las librerías ya lo conocen y siempre le dicen que mi libro está agotado porque se ha vendido rápidamente…

SE APROXIMAN LAS ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS, QUE ANALISIS TIENES AL RESPECTO, AL PARECER VAN A COMPETIR DOS MUJERES, SE REPETIRA EL CASO CHILENO?
Falta mucho todavía para las elecciones en Estados Unidos. No se si Hillary Clinton tendrá posibilidades. Personalmente no me gusta, no votaría por ella, votaría, si es que lo nominan, por Barak Obama; Hillary es un animal político, como el resto, que sea mujer en su caso no quiere decir nada más que una falda en vez del marrueco, es muy ambiciosa y votó a favor de la guerra de Irak; eso la convierte, para mi, en candidata imposible.

INTENTA HACER UN RESUMEN DE TU VIDA PROFESIONAL
Todo lo que hecho en mi vida profesional es escribir. Esa es mi carrera. No la estudié en ninguna parte. Es lo único que sé hacer y lo único que he hecho desde que tengo uso de razón. He trabajado en innumerables revistas y diarios, en Chile, en Estados Unidos, en España. Vamos a ver: en España colaboré para Nuevo Diario, en los tiempos de la dictadura de Franco (eran los comienzos de mi carrera de periodista) y después en Cuadernos Cervantes; en Chile, entre los años 1974 y 1990, dirigí la revista infantil El peque, hice clases de periodismo en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, trabajé en las revistas Apsi, Cosas, Caras, Master, El Sábado. En Estados Unidos he trabajado en Vanidades, Al Día, y como corresponsal para La Nación. En el curso de mi carrera he sido corresponsal de la BBC de Londres, Semana en Colombia, Crisis en Argentina.

OBRAS DE ELIZABETH SUBERCASEAUX
(Santiago, 1945)

Silendra, novela, Ornitorrinco
El Canto de la raíz lejana, novela, Planeta con Mariano
De lado de Acá , Galinost con Hugo
Los generales del régimen, Aconcagua (con Malú Sierra y Raquel Correa, coautoras), entrevistas
Ego Sum Pinochet, Aconcagua y Plantea, con Raquel Correa, coautora
El general Azul, novela, Ediciones B
La comezón de ser mujer, humorada, Planeta
Matrimonio a la chilena, Alfaguara
Eva en el mundo de los jaguares, humorada, Alfaguara
Las diez cosas que una mujer en Chile no debe hacer jamás, humorada, Planeta
Una semana de Octubre, novela, Grijalbo
La rebelión de las nanas, novela, Grijalbo
Un hombre en la vereda, novela, Sudamericana
Mi querido Papa, novela, Sudamericana
Gabriel Valdés, señales de Historia, anecdotario político, Alfaguara
Las diez cosas que un hombre en Chile debe hacer de todas maneras, humorada, Catalonia
Reporteras, novela, Catalonia
Michelle, entrevista, Catalonia (en coautoria con Malú Sierra)
Asesinato en Zapallar, novela, por publicar en Planeta
Asesinato en la Moneda, novela, por publicar en Planeta
La eterna edad del agua, sin publicar
Enedina, en proceso de escritura

Santiago, febrero 2007

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