Buscar
PANC
Publicado: Viernes, 14 de noviembre de 2003

Para Blanca

Por Francisco Hernández


He andado moviendo los pies
Sobre el silencio de la nieve eterna.

Fue un planeta que brillaba
Con el sol naranja
Del mediodía...
Y pesando el latido de soledades
Mis pies andaban con el crepúsculo
Pisando los mares septentrionales
Y evocando "al raco" viento cálido
Del cajón del Maipo.


En esa gravedad, azotado
Por la blancura furiosa
Me sumergí en mis recuerdos.

Y vi aparecer la cordillera
Delirante en medio
De la estepa escandinava.

Yo soy amigo, el errante
Que pudo reconstruir
Con metáforas su soledad eterna
Y logré vaciar los colores
En telas vírgenes de formas.

Así pude barrer los bosques
Y transformar mis lágrimas
De entierro en nuevos amaneceres
Y con luz matinal de mi patria.

Yo soy el que ha cantado
En la fiesta del universo,
En donde el pan centeno
Adornó mi mesa de lejanías
Y el vino fue compartido
Con los amigos.

Ahora... con mi barco anclado
Disfruto en silencio
Cada segundo de las tardes
Y puedo, al mismo tiempo,
Cantar por la eternidad del amor,
Por el sol la luna del mes de Enero.

Pero yo ciudadano
De un tiempo raído
Y de segundos fragmentados
Te declaro...
¡Escucha mujer,
escucha el golpeteo de mi corazón,
escucha y toca con tus pies
el temblor de mi suelo.

Hoy entre la hierba
Mi rostro crece...
Y también mis deseos.
Es hora de compartir
En esta hermosa ceremonia
Con un beso profundo
Lo que tanto sentimos.

¡Y cómo la música del viento
hoy nos ha hecho reencontrarnos
en este nuevo renacer
de luz anaranjada.

Hoy recorro tus contornos
Con mis manos...
Siento la calidez de tu mirada
Y la ternura...
La ternura de tus manos.


Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net