Buscar
PANC
Publicado: Martes, 30 de diciembre de 2008

No a la intervención sionista en Gaza


Esta es una prueba más, patética y tangible del horror y la bestialidad con que encarnan en el mundo de hoy estos filibusteros que hablan de ejemplos de democracia por un lado mientras promueven las guerras en la Franja de Gaza.

Desgarra y nos conturba las entrañas al ver tantos inocentes abatidos por los misiles lanzados desde los aviones de guerra F-16 a más de 230 objetivos de Hamas en la Franja de Gaza por el ejército sionista, argumentando que los ataques estaban dirigidos a "blancos selectivos", burda evasiva cuando se sabe que es una región hacinada con más de un millón y medio de habitantes palestinos. ésta es una patética prueba demencial de genocidio que viola la ley humanitaria internacional de los derechos humanos porque se atenta contra la vida de una población civil sin protección.

Una vez más la soberbia de las autoridades de Tel Aviv junto a su incondicional aliado de los Estados Unidos que solivianta, apoya el expansionismo y le suministra de armamento bélico sin interesarle un ápice la vida de inocentes civiles que a medida que pasan las horas se aumentan las cifras de muertos y los centenares de heridos. Esta es una prueba más, patética y tangible del horror y la bestialidad con que encarnan en el mundo de hoy estos filibusteros que hablan de ejemplos de democracia por un lado mientras promueven las guerras en la Franja de Gaza y con éste ardid, el negocio más rentable que es el armamentismo.

Un pueblo que oprime a otro jamás podrá sentirse libre y este enunciado no es de mi cosecha, lo dice la misma realidad que nos enseña que este conflicto está tan infectado por el expansionismo sionista que ocupó este territorio hace cuatro decenios y un pueblo palestino que vive el suplicio constante por la militarización de sus tierras.

La realidad nos ha demostrado que la apología de la violencia lleva a la destrucción del hombre porque no es más que un círculo perverso de venganza que nos enmaraña la conciencia y nos hace infelices, no podemos entrar en el juego de los que promueven, fomentan y financian las guerras. Basta ver el genocidio que se sigue cometiendo en la injustificada guerra que provocó Busch y sus cómplices de la Unión Europea contra el pueblo Iraquí. Tenemos que tener el valor civil de decirle a estas potencias desde donde encontremos que basta de lucrar con el dolor humano fabricando armamentos que matan a seres indefensos. La conciencia de los pueblos también se va fermentando como la levadura en la masa y crece estas ansias de una verdadera paz en esta región del medio oriente e incluso en organizaciones civiles israelíes que han convocado a manifestaciones de rechazo en Tel Aviv por este acto de piratería sionista sobre Gaza.

Es un deber moral de la ONU de tomar una postura coherente y más allá de la denuncia y el rechazo que manifiestan sus líderes a esta oprobiosa actitud sionista pase a los hechos y demuestre su convicción por la paz de los pueblos y ayude a encauzar una solución duradera a este conflicto. Hoy más que antes es indispensable que el pueblo palestino reconozca en el concierto de las naciones del mundo a los pueblos que junto a él buscan la paz con justicia social y se conforme una alianza de países que velen por este legado para garantizar así con la fuerza de estas naciones una paz duradera y no hacerle el juego a los enemigos que promueven las guerras, engendran el odio y la obsesionada espiral de venganza, para que los de arriba sigan controlando y dirigiendo con sus tentáculos la hegemonía de estas regiones para sus intereses.

El pueblo palestino no está solo porque tiene a un buen número de países del continente latinoamericano que ya ha expresado su rechazo al expansionismo y al genocidio porque conoce muy bien de ese dolor.

Por: Ernesto Joaniquina Hidalgo

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net