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PANC
Publicado: Viernes, 21 de noviembre de 2003

Luis Emilio Figueroa Díaz alias Papo Kallfutrehua


Me llaman Luis Emilio Figueroa Díaz. La mitad de mi nombre es gusto de mis papás, la otra mitad capricho de la sangre y las leyes. Tan antiguo como mi nombre es mi apodo, Papo, del que es responsable la infancia de mi hermana y mi perseverancia en seguir usándolo. Kallfutrehua significa Perro Azul en mapudungun, la lengua de la tierra, el habla de la gente de la tierra, de los mapuches.
Por el momento, mientras escribo esto, tengo 25 años y estoy en Cuenca, Ecuador. En una semana más voy a tener 26 años y no sé donde voy a estar.

Hace cinco años decidí congelar mis estudios de Lengua y Literatura en la Universidad de Chile y salí a darme una vuelta por Sudamérica, sin saber lo que eso significaba. TODO lo que enfrentarme a nuestro continente podía significar. Y la verdad es que no me di cuenta hasta el primer momento en que volví a Chile (a Calama, en tren desde Bolivia y lo primero que escuché fue una chuchá y un piropo en chileno y me reí y me morí de susto) y me encontré de nuevo con lo que parecía ser mi realidad, pero que me costaba asimilar. No era Chile, por supuesto, lo que había cambiado; era yo, con el pelo largo y con un rollo de alambre y semillas para ir haciendo artesanías y, todos me lo hicieron notar por mucho tiempo, un extraño acento, el acento del viajero.

Desde entonces vivo con la mente tres pasos más adelante que mis pies, lo que me ha llevado a seguir viajando por Chile y el resto de Sudamérica.

Mi familia está resignada y feliz, supongo. Mantenemos un contacto fluido, pero aun así siempre hay nostalgia. La verdad es que tengo suerte de tener una familia como la que tengo, con alma de viajeros también, que me acompaña aunque no pueda estar aquí conmigo. No dudo que estarían felices de acompañarme algunos kilómetros, tan feliz como estoy yo cada vez que vuelvo a Chile y comparto con ellos algunos meses.

Hace casi tres meses que estoy en el Ecuador, a decir verdad me quedan menos de 10 días para seguir disfrutando con los ñañitos, por lo menos eso es lo que dice mi pasaporte. En Ecuador he estado trabajando con mi compañera y nos ha ido bien.

Después de muchos años de viajar gracias a la artesanía, cierta tarde lluviosa en Bogotá tomándonos un café decidimos con Liza, mi compañera, colombiana, hacer algo juntos y que fuera tan provechoso para nosotros como para los demás. Y decidimos montar un espectáculo de títeres, itinerante por supuesto, que fuera una escuela de la educación ambiental, de respeto a la naturaleza, incluyendo a la humana, de alegría y amor por la vida y por nuestros pueblos. Pero no nos alcanzó la cabeza para darnos cuenta todo lo que seríamos capaces, no sólo de dar sino de recibir.

Ahora que nos vamos casi del Ecuador lo hacemos con satisfacción y pena. Porque Ecuador, en el centro del mundo, país pobre y puteado por el dólar, con más de dos millones de ecuatorianos viviendo fuera y como 10 más queriendo irse, sólo para seguir mandando dólares a esta pequeña nación (sabía usted que, después del petróleo, las remesas de los migrantes son el principal ingreso del Ecuador!), y con una gran cantidad de colombianos, peruanos, chilenos etc, etc, tras la moneda dura trabajando ilegalmente... Ecuador, con el volcán activo más alto del mundo, con el punto más alejado del centro de la tierra, con costa sierra amazonía, con toda su gente alhaja, chévere, plenaza, con todo lo que todavía no conozco.... Ecuador ha sido mi escuela del titireraje y las sonrisas de los niños en alguna escuelita de alguna parroquia de algún cantón de alguna provincia de este país, me quedaron grabadas ya para siempre en la memoria sobreexplotada de caminante.

Ahora me voy, me voy al Perú para luego entrar por las primeras arterias de la amazonía con rumbo Este. La próxima meta es el Brasil. Todavía no me imagino cómo es que van a hablar los títeres en portugués... Luego les cuento.

Papo Kallfutrehua, con las patas en el camino
wayruros@yahoo.com

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net