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Publicado: Domingo, 14 de junio de 2009

El chinchinero que cautivó al ’Dramaten’


Muy emotiva fue la participación del Teatro Nacional de Chile en el Dramaten de Estocolmo, en el marco del Primer Festival Internacional Ingmar Bergman y en una presentación junto a representantes de ocho compañías de teatro provenientes de Europa e Israel. Con su humildad, su emotividad y su excelente expresión corporal, el personaje del actor Nicolás Zárate, un chinchinero que viene "desde el ultimo rincón del mundo", emocionó hasta las lágrimas al público del emblemático teatro, con su apuesta acerca del discurso de la victoria de Barack Obama.

"Obama Victory Speech Project" fue una idea un tanto descabellada pero genial, del director artístico del "Primer Festival Internacional de Teatro Ingmar Bergman", Staffan Valdemar Holm, quien invitó a los teatros nacionales de ocho países europeos, mas al Teatro Nacional de Chile y al "Habima National Theatre", de Tel Aviv, para que cada una de ellas presentara su visión acerca del discurso pronunciado por el presidente norteamericano Barack Obama en Chicago el año pasado. El proyecto recibió el nombre de "Obama Victory Speech Project", y las nueve compañías de teatro, representadas por un director y uno o dos actores, presentaron sus versiones en una función maratónica de casi cuatro horas, para el cierre del festival, el que coincidió con el Día Nacional de Suecia, el 6 de junio.

- Yo les dije que tenían que atenerse al discurso, solamente al discurso y nada más que al discurso, pero como su instinto artístico los impulsa a desobedecer, sé que no me harán caso, dijo Staffan Valdemar Holm, con una sonrisa, en la introducción a la presentación del sábado pasado en el Gran Escenario del "Dramaten" (Dramatens Stora Scen).

Y tenía razón, cada una de las compañías participantes presentaron sus propuestas, con percepciones diversas y sin limitarse al discurso del presidente americano. El Teatro Real Sueco, Dramaten, partió con la actriz Tanja Lorentzon, y su personaje: una mujer alta y rubia que conversa con sus "niños" (unos perros chihuahuas que lleva en su bolso de mano) y que cree en las palabras del presidente como si se tratara de un cuento infantil, ocasionando, por supuesto, gran la hilaridad entre el público.

Las distintas propuestas de las compañías participantes que le siguieron se fundieron en una sinfonía de sensaciones y apuestas de gran calidad escénica, además de inteligencia e ironía. La actriz de Cracovia, por ejemplo, Marta Ojrzynska, fascinó a la audiencia con las múltiples personalidades adoptadas una a una hasta quedar sin aliento; desde un militar o una deportista, para concluir con su propia estatua de la libertad: alzando una botella de coca cola.

"Nicolas La mayoría de las performance fueron recibidas con risas por el público, varios participantes decidieron darle un tono irónico a sus propuestas. Sin embargo, la aparición del humilde chinchinero chileno, encarnado por Nicolás Zárate, cautivó desde el principio y conmovió seguidamente a los espectadores, con sus palabras tan llenas de un significado histórico. El chinchinero viene a representar a todos aquellos que tantas veces han escuchado bellos discursos. ¿Cuantas veces los pobres y marginados del planeta no han recibido promesas que no se han cumplido? ¿Cuantas veces no han sentido sus sueños desmoronados, como una cuchillada en la espalda? Y de eso nos habla el hombre que hace sonar ese inmenso bombo y chinchín, haciendo vibrar al Gran Escenario del Dramaten.

Pero también nos habla de la esperanza, de la igualdad y la justicia. Y entona una canción que a los chilenos allí presentes nos traslada al 73, haciéndonos recordar esos sueños que en ese entonces albergábamos en nuestros corazones. Y también baila, de una forma tal que arranca manifestaciones de admiración en el auditorio y le hace reír, con su forma tan humilde, pero también elocuente, de traerle un mensaje muy particular al presidente Obama. Su frase final es genial, le trae un regalo "desde el último rincón de America", uniendo con esta frase el norte con el sur. El corazón se me ensancha de orgullo y las lágrimas luchan por salir, un poco avergonzada (en Suecia no se llora en público) miro a mi alrededor, y veo, para mi asombro que muchos están en la misma situación.

Ese sábado por la tarde, la magia del Teatro Nacional de Chile produjo un milagro en el antiguo escenario del Dramaten, trayendo toda nuestra fuerza, nuestra originalidad y nuestra esperanza a este público internacional.



Marie-Louise Ekman: "La performance del Teatro Nacional de Chile fue muy bella"



"Marie-Louise La directora del Dramaten, Marie-Louise Ekman, al igual que el resto del público, disfrutó de la excelente presentación de las nueve compañías de teatro, y quedó fascinada con la coreografía y el baile del actor chileno. "nosotros acá no bailamos de esa manera", dijo.

¿Que le pareció la presentación del "Obama Speech Project"?
- Fue excelente. Fue muy interesante que compañías de teatro de distintas partes del mundo hayan trabajado el mismo texto, y era sumamente importante que Chile estuviera entre ellas, pienso yo. Fue bueno el incluir tanto a Israel como a Chile; cuando nace un proyecto cultural de esta naturaleza es importante tener la perspectiva de otras latitudes, no solo de Europa; ya no rigen las estrategias locales, sino que es importante el incluir a mas países. Fue muy emocionante.

Como yo soy chilena, me interesaría saber su opinión acerca de la performance del Teatro Nacional de Chile en esta actuación.
- Chile tuvo una propuesta muy propia, un approach muy de corazón, pienso yo, muy emotivo. Yo lo sentí como que era el hombre del pueblo, el espectador, el sometido, "la pequeña persona" que está muy en las manos de los que ostentan el poder. Y el hecho de tomar esa perspectiva - desde abajo - le dio mucha fuerza a la interpretación. De que fuera la voz del "marginado", en relación a las palabras del presidente. Como también encontré muy bella la frase final: "Take my heart like a gift, it’s a present from the last corner of America" (Tome mi corazón como un regalo, desde el ultimo rincón de América). Fue muy emotivo, muy bello.

Me parece que nos conmovió a todos por igual...
- Todos con quienes yo he hablado se han mostrado muy conmovidos con esta performance, fue un aporte fantástico. Y se nota que son distintos países, que fueron los teatros nacionales de distintos países que eligieron tratar el discurso de Obama, cada uno de su propia forma. Fue muy interesante el ver las diferencias. El Teatro Nacional de Chile decidió tomarlo de esta forma, y fue interesante que fuera un músico popular, un músico de la calle quien presentara esta apuesta, fue muy bello.



Raúl Osorio: "El discurso no era solo para los EE.UU., sino para todo el mundo"



"Raúl En una presentación realizada al día siguiente, dirigida a la comunidad hispanoparlante, el director del Teatro Nacional de Chile, Raúl Osorio, explicó como fue surgiendo la performance de Nicolás Zárate. Como el chinchinero fue el personaje que nació luego de conversaciones entre el director y el importante dramaturgo Marco Antonio de la Parra, quien elaboró el texto final. "El discurso no era solo para los EE.UU., sino para todo el mundo, y tenía que asumir una responsabilidad, sino, seguirá siendo un sueño. La primera lectura del texto me impactó", dijo Raúl Osorio.

Pensando en que se trataba de una pequeña performance, de no más de veinte minutos, donde el soporte era el discurso de Obama y estaría en el contexto de un conjunto de lenguajes: en alemán, sueco, israelita, etc, Raúl Osorio explicó que quisieron encontrar una visión no solo de aceptación, porque sería muy ingenua. Se dieron cuenta de que el discurso estaba dirigido a los marginados, a los pobres de la tierra. "Se trataba de reconstruir aquellos valores que hablan de la justicia, la igualdad, la solidaridad".

- En el teatro suceden milagros. Un día llegó Nicolás con una cantidad de fotos y en un recuadro había un chinchinero, conversamos nuevamente con Marco Antonio de la Parra y trabajamos una nueva versión. En este proceso de elaboración y de desarrollo del discurso de Obama queríamos escribir un texto lo mas simple posible, que no tuviera mucha retórica y que al mismo tiempo fuera dicho por un personaje que pudiera hablar de esas cosas: de esperanza, de solidaridad, un personaje que puede pedir, que no quiere seguir siendo una bruma en el horizonte. Y coincidía con este personaje tan popular, tan nuestro, que uno conoce desde niño.

La historia del chinchinero es fascinante, ya que históricamente esta es una profesión, una habilidad que no se enseña. Sin embargo, Nicolás Zárate consiguió que un chinchinero de verdad le enseñara. Aunque lo hizo con métodos muy poco ortodoxos y muy a su manera, contó Nicolás entre risas. En una cancha en un sector alejado del centro de Santiago, iba a practicar, en medio de la tierra y rodeado de niños que se acercaban a verlo.

- Nicolás es un profesional muy serio trabajador, y en muy poco tiempo logró incorporar el bombo, que es muy pesado, y por supuesto es muy difícil coordinar todo aquello con los ritmos, dijo Raúl Osorio.

Tanto actor como director están de acuerdo que la razón por la cual Nicolás Zárate aprendió tan rápido a interpretar el difícil instrumento fue que para ambos la propuesta de Staffan Valdemar Holm significó un desafío, y querían mostrar algo de calidad.

Lo lograron, y con creces, esa tarde en la presentación en el Dramaten. El chinchinero cautivó y emocionó al público, con su originalidad, su alegría y su dejo de tristeza.
La presentación fue documentada y será enviada a la Casa Blanca, sin duda que sería interesante el saber la reacción del presidente norteamericano, cuando la vea.

Y que le dice el chinchinero venido "desde el ultimo rincón del mundo" a Barack Obama?

"No nos falle, mister!"

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