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Publicado: Sábado, 26 de septiembre de 2009

Valdivia, tierra de Aliro Delgado


Viajo a mi niñez en las calles de Valdivia.
Hace ya algunos años la desgracia nos arrasó con un par de terremotos y un maremoto-tsunami- Mi tierra huasa, hundida en la miseria, casas destruidas, caseríos que ya no existen. Tiembla una y otra vez en el Sur de mi América. Gritos por doquier no permiten el silencio, los perros siguen anunciando más movimientos telúricos. Mis viejos y sus vecinos; mis hermanos y mis amigos, reunidos junto al fogón, para protegernos del frío que ha dejado esta tercera semana de mayo de 1960.

Barcos en medio de la ciudad, dejan de manifiesto la intensidad con que la naturaleza arreció su furia. Mi río Calle Calle, confunde sus aguas con el lodo venido de la montañas y las aguas del Pacífico, que han querido besar a Los Andes.

La muerte viste de luto a miles de hogares que ya no existen. Puentes , caminos y comunicaciones cortados, nos indican que estamos en un desierto acuático. La solidaridad se pone una vez más de manifiesto, juntas las manos de campesinos y estudiantes, mis hermanos de raza araucana junto a los foráneos que han hecho de Chile, su patria. La patria derrama tristeza y las lágrimas no tienen espacio en los ojos, están en el alma adolorida, por esta avalancha, que destruyendo caminos, ha inventado nuevos surcos en la tierra.
Pero la iglesia ha seguido en pie, reunidos miles de feligreses, quizás intentando hacer las pases con Dios, han acudido en masas, es la ingenuidad de mi gente, la que pide ayuda celestial...

Hoy a pocos años de cumplirse los cincuenta de aquella fatalidad, reviso el mapa de mi Ciudad y camino mentalmente por la avenida Arturo Prat, bajo por Independecia, Pérez Rosales, Camilo Henríquez. Avenida Alemania y Chacabuco. El fuerte y el Castillo Niebla, tantas historias, tanta sangre, la de mis hermanos combatientes araucanos, guerreros ayer y también hoy.

Dedicado e Inspirado en un óleo del Artista chileno Aliro Delgado F.
Premio Cóndor 2009 Bellas Artes-Pintura
Chilenska Riksförbundet



Dama de Túnica azul...


Pies descalzos, se deslizan en los escenarios
Miradas que se deleitan en ese traje azul.
Bajo tu azabache, unos ojos encendidos
Se preparan a la presentación.
Poetisa, guardas las noches mineras en tu memoria
El calor de hogares salitreros, de caminos polvorientos,
has tejido historias con el sudor del pueblo nortino.
Levantando el gentilicio antofagastino,
Desierto que no cicatriza tu ayer, acompaña tus días
Y te obliga a regresos de nostalgia.
Niños descamisados, se han quedado en tu retina.
Surcos en los rostros y en las manos del jornalero.
Observo tu silueta bajo la túnica y me humillo a tus pies
Déjame ser el centinela en tus pasos de luz
cuando cruzas los puentes, uniendo el paso del tiempo
para sembrar junto a tus hijos, los recuerdos de la patria lejana.
Deja que sea un peregrino en el Puerto de tus sueños
Para seguir aprendiendo de ese amor por tu brava raza,
Para continuar, aún en mi silencio,
también seguir amando a Chile.

Dedicado a la Poetisa Ana Cuadra, orgullo de Taltal
Premio Cóndor 2009 Bellas Artes - Literatura
Chilenska Riksförbundet

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