Buscar
PANC
Publicado: Lunes, 23 de mayo de 2011

¡La Tierra ha Despertado!


La era de la consciencia planetaria llegó y en el mejor momento, cuando se hacía insostenible.

Millones de jóvenes salen a las calles en paz, con un solo lema: salvemos la Tierra, la madre de todos nosotros. Y ella, quien nos engendrara a cada ser, dio su grito de dolor y los jóvenes la escucharon. Ya no estaban perdidos en las chatarras ni en las drogas, ni en la televisión ni en la bobería electrónica, al contrario, u como oximorón de la modernidad: el campo abierto de la cibernética, de Internet, las señales satelitales -nacidas con fines comerciales- ha sido interpretada y asumida por genios que suben y bajan, que corren a miles de segundos por el orbe, que migran, transmigran, proclaman, llevan antorchas de luz, encienden sus corazones de amor, sin barreras, sin colores, sin dogmas, en Unidad absoluta, con un solo fin, el más bello poema sobre el cielo que desciende y se eleva: ¡Salvar la vida! Verdaderamente debemos sentirnos orgullosos, privilegiados de asistir a este cambio universal, de los tiempos que otros soñaron de formas acaso erradas, pero que hoy, los estudiantes, los chicos, a quienes les dolía la falta de oportunidades, que sus anteriores generaciones, en los noventa, no estuvieron aquí, ahora, los muchachos y muchachas que caminan por las calles del mundo, con sus luces, con una pacificación, con una entereza, con una resolución, de que la linterna encendida es planetaria, la luz de la humanidad, nacida en los talleres de tantos genios tempranos, de artistas y científicos de las palabras y de las creaciones sincrónicas, al fin, los paraísos advinieron, abriendo todas las puertas, entrando -como escribió Rimbaud- a las ciudades a fundar, llorando de alegría, la edad de la razón y este amor de las cadenas rotas o invisibles, el sentimiento de ser Unos, el pitagórico concierto de la innumerable aritmética de los signos, de los sentidos, de las palpitaciones, de los sacudones de las capas terrenales, de los tsunamis, de los cataclismos, como tenebrosos festivales, inician prendiendo las teas, las luces de un amanecer que ya está aquí, en la inmensa e ilimitada carretera de la comunicación, que si se apaga allá, en California, será encendida de inmediato y subida al satélite del amor que funciona más rápido y gratuito para que nadie quede fuera, para que los lazos de carne y sangre y arcilla, en el sol que nació acaso del ocaso, despertó a la Gea, y ríe, ríe porque sus hijos, aquellos que la negaron, la humillaron, pisoteada e ignorándole, ella, la gran madre naturaleza se manifiesta y ya no guarda tolerancia ni falta de cariño, y como es madre, gimió de tal modo, que moviéndose en su lecho de enferma, retembló por todas partes, en cada zona, en los mínimos pliegues, y ya nadie puede sostener un proyecto contra de sí, pues lo vivo, lo que nos da el pan, el trigo, el suelo, el aire, el oxígeno, el agua limpia, el hielo, el sabor, los matices, este plan celeste uncido, divino para unos, razonable para otros, el de la dicha sin fin, ha comenzado a abrir las fronteras y es imparable. La Tierra no puede dejar de girar, de tornar ni avanzar, de suerte, que sagrada natura, os saludamos y vuestras proclamas son nuestras, de la Humanidad completa. Diosa única, te servimos y nos sirves, es la razón más noble en millones de años, extraviados en guerras, Hoy, en 2011, el suelo nos ha estremecido y despabilados sus hijos caminan por las arterias de su cuerpo, por estas carreteras de luz, y ya nadie podrá frenar la libertad, la de todo el universo, de este poema de la Verdad, el más Bello no escrito o inscrito en Delfos: Conóceme a mí misma, dice, y serás libre, y ya te daré la clave para tu amor interminable. Millones de poetas caminantes, te besan y te cantan. Eres Tú, Madre, Padre, árbol, virtuosos animales, corazones que resuenan como labios de labiografías, de la Gran Biblioteca Abierta de la Tierra, la Alejandría, que ya no pudo ser quemada. Gozad sin fin! Prendidos en un clímax templado en las cuerdas de los légamos que cantan. Gea Ea Ea!

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net