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Publicado: Miércoles, 30 de mayo de 2012

Fausto Antonio Aybar Ureña

Santo Domingo, República Dominicana (16 Enero 1964)


Poeta - Escritor y colaborador con Revistas literarias, nos cuenta, que sus primeros pasos literarios, los inició en el Movimiento Cultural Universitario, en Santo Domingo Miembro de los Circulos literarios Ernesto Cardenal y Eugenio Perdomo, asi mismo del Movimiento Poético Pescadores de Sueños.


Actualmente, hace vida poética en los foros digitales Sabor Artístico, Poetas del Mundo, Río de Tinta, Red de Poetas Por la Paz, Portal de Poesía Contemporánea, Unión Panamericana de Escritores. Siendo su fuerte, el relato, micro relato y la prosa poética, Aún cuando reconoce que su mayor motivación es llevar un texto reflexivo, quizás en un llamado al colectivo, por un mejor entendimiento en las relaciones humanas.

Tiene dos libros camino a imprenta "Plegaria del tiempo" e "Inmemorial".

Profesional ligado al área hotelera, se considera un autodicta y lector de los grandes de la poesía latinoamericana, con Neruda a la cabeza.

Sus trabajos poéticos son leídos en radio emisoras de Argentina en el Programa dominical "Calidoscopio", que sale al aire a través de la señal www.raices885.com.ar, donde la locutora Ana María Garrido da lectura a sus envíos. Así mismo en el Programa
Sabor Artístico. Colabora además con la Revista Digital "Poema en Añil" donde ha sido destacado con su poema Metamorfosis. Además de tener de su propia autoria una página web.

Por sus multiples colaboraciones en las redes ning se ha hecho acreedor de una amistad internacional, dejando siempre de manifiesto que se declara aprendiz y autodidacta.

Nos ha enviado, como primicia para Panorama Cultural tres poemas de su autoría.

Poemas de Fausto Antonio Aybar Ureña


PLEGARIA DEL TIEMPO

El reloj se ha parado
a la nueve menos quince
desde hace un siglo,
la ciudad envuelta en el manto
mágico de la lluvia,
en los burdeles las orquídeas
se orinan en nuestros sueños,
en el bus un repertorio de monólogos
se atrincheran para matar el discurso.

Y el reloj sigue ahí,
sucumbiendo ante el horror
de unos pederastas que se pasean
silenciosos por el ciber- espacio,
y en los dormitorios destruyen
raíces de tiempos lejanos.

El reloj parece dormir desde hace un siglo,
aquí todo callan, las paredes murmuran
hasta disecar el olvido,
de sombras y espejos se llenan los sueños
porque el reloj no ha muerto,
esta en silencio.


SILENTE ORACION

Solo, arrodillado, la madera no hiere mi llanto,
cuatro lunas de cristal, gotas de sangre que
traspasan la historia, ya no hay costillas que
pretendan estremecer el olvido.

Solo, desnudo, las oraciones vuelven del sendero
inequívoco de estos labios nauseabundos, vuelvo
la mirada a mis sombras mas cercanas, y puedo
oler en la oquedad tu presencia.

Solo, sin mas de dos silabas, ángeles
atrapados en el vitral, hostias diluidas
en las espesas lenguas de una noche sin final,
preámbulo de una lagrima, estación del amor.

Solo, arrodillado, desnudo, cuantificando
plegarias, desenterrando dudas, crónicamente
el reloj duerme, los ademanes se confunden, y vuelvo
la mirada hacia el madero, y una luz me perfora el alma.


LABERINTOS II

Y vuelvo a despertar entre ellos,
sumergido en la voraz imputación
de sus sueños, albergando disociadas estrofas
de esta sinfónica mudez, porque son ellos,
los laberintos, esos que ahogan ecos, que oxidan
tarjas y murallas.

Laberintos, ya no de lagos de sangre,
sino de mares de huesos, perplejitas
miradas resbalando en la porosidad del olvido,
rayos de polvo surcando quebradas, hiriendo
momias, atizando odios, masticando
las heces del tiempo.

Y quisiera salir de este embrión
de gárgolas disecadas, emerger en la liquidez
de estos espejos que derrotaron fantasmas, y romper
con esos laberintos, que desterraron el sueño,
que hicieron de mí; el hombre imperfecto.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net