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Publicado: Miércoles, 31 de octubre de 2012

Enrico Fraccacreta


Nacido en San Severo (Foggia) en 1955, ha publicado los siguientes libros de poesía: I nostri pomeriggi (Scheiwiller, Milán, 1995), Tempo medio (Bastogi, Foggia, 1996), Camera di guardia (I Quaderni del Battello Ebbro, Porretta Terme, 2006) y Mademoiselle (Ellerani editore, 2012). Es autor también de la biografía Il giovane Pazienza (Zerozerosud, 2000; segunda edición en Stampa Alternativa, 2001). Ha editado textos artísticos y de foto-poesía. Colabora en revistas literarias y periódicos.


Poemas de Enrico Fraccacreta


(Traducción de Emilio Coco)

RISPLENDE il porfido dei marciapiedi
la domenica del tempo ordinario,
i corvi del campanile guardano indifferenti
la messa che inghiotte tutti gli equivoci


RESPLANDECE el pórfido de las aceras
el domingo del tiempo ordinario,
los cuervos del campanario miran indiferentes
la misa que se traga todos los equívocos

es en la iglesia donde se abre el campo
hasta las grandes rocas de los olivos y las encinas
quien pasa adelante va a construir un abrigo
las hierbas y los olores silvestres esperan a nuevos huéspedes.

Salimos por la mañana, en la hora en que los sueños aún abiertos
sacuden las matas y las corolas de las casas,
- la vida fue ésta - nos dijimos,
dos pasos en el suspiro y en el abrigo entramos.


*****


LAS HOJAS que ceden en setiembre
la fuerza de sus nombres,
caen en el viejo calendario
enrojeciendo frente al tiempo transcurrido
de las indecisiones.

Las hojas que mudan sus colores
y dejan espacios endurecidos
a los recién llegados,
son billetes que se sacan
para otras proyecciones.

Las hojas desperdiciadas por el viento
que aterrizan en el campo,
no son como tú si no tienes una cita
con la tierra
sino con lo que hay dentro de ti

antes de arrancar el saludo
danzante, de hoja marchita.


*****


EL CAMPO dejó frutos de cristal
al campesino mudo,
la azada partió las raíces de hielo
hasta la tercera generación de los manzanos

oyó los gritos de los injertos abiertos
hasta en las mantas de la casa,
esperó la aurora y nevó en el corazón
poniendo el hielo en la lengua

se agarró al costado del recinto
por el alma y los años vendidos
podando tranquila
las frondas de los días perdidos.

Ahora cerca del pozo se está bien
mirando agachado
los días en el cubo
beber y desaparecer
soñar, el tiempo de la juventud
los zorros en la red de las aceitunas
la primera caricia entre las espigas,
pero no estarás solo al morirte

cuando el invierno baje la guardia
en el campo ofendido volverán
a florecer los manzanos,
como vanguardias del Señor.


*****


NO HABíA nadie en la avenida
para la espera de agua y microcosmos precipitados
se cayó un meteorito recién nacido
desde el fin del mundo que estaba a punto de llegar
así saliste de tu casa muy temprano
abriendo mis nubes con el paraguas abierto
y tu silueta como un estandarte
estampado en cualquier tormenta

gotas brillantes traían tu rostro
siempre borrado y siempre renovado
en la vuelta del presagio donde ahora
por la avenida solitaria estoy avanzando
a treinta pasos del duelo

quién sabe si estás vacilando al observar
mi lejana esperanza de los años 70
que volando con el paraguas vuelve a subir la arboleda
y tú desciendes al maelström de la existencia


*****


TE VI PASAR por el invierno
entre el ejército de almendros
en el día que se encienden los paisajes
quemando la nueva primavera

estallan con tus relampagueos
si decides estar más cerca de mí
floreciendo de repente como los almendros

es entonces cuando llega la sorpresa
te vistes con los colores del invierno
sonríes y me llevas a la estación
desde el tren donde subimos cuando niños
tú desciendes con una estación en tu regazo.


*****


APOYO MIS antebrazos de bronce
sobre tus hombros transparentes
son tan fríos tus cristales
y mis manos en las tuyas exangäes
son las de un africano

la nuestra es una historia multirracial
tengo cada vez más calor tú extiendes mantas
abro de par en par ventanas en el hielo polar
no eres racista dices tus plegarias
pero has de encontrar tu sitio cerca del africano


*****


LA ESPERANZA que cae lejos
sin ruido
la piña del pino en la nieve
sella la alternativa
habíamos esperado que el ángel bajara
con el rostro de nuestros antepasados
pero las yemas durmientes duermen desde hace mucho tiempo
las creíamos adormecidas y esperábamos
mientras el hielo viajaba ya en la savia

también se enamora el rostro desconocido
el jardinero fecundo que para llamarlo
debes callarte
también se enamora
él sabe podar donde la inflorescencia estalla
en la rama más gruesa
la que era el orgullo del árbol
la dignidad de nuestro jardín
ahora todo está libre hasta la calle
lo dicen tus ojos: hay más luz en la casa


*****


MADEMOISELLE
cuando llegues a tu destino
ya seré fuera de mi pequeña vivencia
de la celda del tiempo aprisionado
saldrá el saludo de las aves migratorias

si las visiones fueran fieles
subiría de los infiernos con tal que te acompañe
bajo las estrellas de automático latido
como en el sueño de nuestros antepasados

no te vuelvas para ver si estoy
el tiempo de los milagros se acabó
robé algo de alegrías durante treinta años
pequeños brillantes de tu rostro
volviendo a llevar las palabras a la ventana

no me esperes en la vuelta celestial
infórmate más arriba para saber
de urracas disfrazadas
que van al paraíso

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net