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Publicado: Viernes, 15 de febrero de 2013

Tulio Mendoza Belio

Serie poetas chilenos


Tulio Mendoza Belio, nace en Rancagua, el 24 de agosto de 1957. Poeta, escritor, profesor, traductor, crítico, editor, artista visual y gestor cultural. Miembro Correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua por Concepción. Egresado del Programa de Magíster en Artes con Mención en Lingüística, Escuela de Graduados, Universidad de Concepción (1987). Traductor francés-español, titulado en la Universidad de Concepción (1980).


Actual Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), Filial Concepción y es Director-Asesor y fundador, en 1982, del Taller Literario "Fernando González-Urízar" de Concepción. En el año 2008 funda el Centro Cultural "Fernando González-Urízar" de Concepción, del cual es su presidente. Desde estas instituciones, ha proyectado una intensa labor cultural de difusión y creación, tanto a nivel regional como nacional. Recibe en el año 2005, la Condecoración Medalla Santa Cruz de Triana, otorgada por la I. Municipalidad de Rancagua, Decreto Exento Nr 2276. En Sesión Ordinaria Nr 38, celebrada el 18 de octubre de 2005, el Honorable Concejo Municipal acordó otorgarle dicha condecoración "por su larga trayectoria dedicada a las letras, en especial la poesía." Recibió la medalla el jueves 10 de noviembre de 2005. En el año 2006, recibe la Condecoración Medalla "Escudo de Armas Ciudad de Concepción", distinción otorgada por la Cámara Provincial de Turismo. Entre sus obras destacan: Fragmografías (1986, 199); Trece poemas (1986); Para que no haya olvido (1988); Elegía por los hijos de la luz (1989); Puerta del ser (1992); Mayoría de edad (1997); Estaciones para un cuerpo (video: 1997; DVD); Verdes interiores (1998); Concepción, a todo Sur (textos y fotografías, 1999); En tu hermosa materia (2005, Palabra previa de Juan Carlos Mestre); Fernando González-Urízar: un clásico contemporáneo (ensayo literario, 2008); Alacrán de la belleza (2008). Su obra plástico-visual se expresa en "Tinta de poeta" (dibujos, collages y obras en técnica mixta). Más informaciión en www.tulio-mendoza-belio.webs.com



Poemas de Tulio Mendoza Belio



OTRAS PALABRAS

Otras palabras te digo con éstas que describen
el abismo del deseo y lo fecundan; otras que son
como el río que fluye e inunda el paisaje de tus nalgas y tu boca;
otras que tocan de verdad un bosque vertebrado, una rama que cruje,
un sentido casual para beber más de la cuenta; una partitura secreta,
leve rostro dibujado apenas, caricia, roce, entusiasmo, genética;
moderato cantabile con orquesta de huesos y de carne;
conversación a solas para vivir en ti
ahora que cantamos, ahora que es posible
dejar escapar de la boca otras palabras que son cuerpo, sal, nostalgia
y un aire que quema ansias, sueños y latidos.



ARTE POETICA*

Cuerpo el poema, cuerpo la palabra
cuerpo, cuerpo la noche del sentido
en que llegan a mi cuerpo sonidos
como por obra de un abracadabra.

Allí aguardas en espera que se abra
la puerta del vocablo que conmueva,
das caza a toda pieza que se mueva
y desechas aquella que no ladra.

Te empeñas en buscar la buena nueva
que anuncie de algún modo ese destello
que destape el oído de los sordos.

Te pasas sin dormir la noche entera
mientras pones tu sangre como sello
y bebes el poema sorbo a sorbo.
___________
* Poema incluido en el video "Estaciones para un cuerpo" (Ediciones Etcétera
y Azul Televisión. Dirección de Alejandro Vila,
Concepción, Chile, 1997).


Y SI LUEGO TE AUSENTAS

Y si luego te ausentas, por cierto,
del cercano paraíso que ilumina
la ciudad donde transcurre tu rostro,
y dejas, cuerpo por espacio,
sueño por vacío
y huyes y te alejas
y si aquí donde tú faltas ahora,
se hace más grande e intensa
la imposibilidad de estar contigo,
qué permanece, entonces, del deseo,
de ese brillo que busca su cauce
en las dunas intranquilas y distantes de la espera?


PRESENCIA AMADA*

"Con sólo verte una vez te otorgué un nombre,
para ti levanté una bella historia humana."
**
Luis Antonio de Villena

No puedo decir tu nombre
si no digo tu nombre
y apenas digo la palabra que te nombra
sucede en realidad el mundo:
estás aquí, puedo olerte, eres presencia,
ocupas un lugar, transcurres,
dices: "Hoy es sábado, nos vemos a las nueve."
Hablas, articulas mi nombre
y apenas dices la palabra que me nombra
existo, soy cuerpo, sexo, noche,
escribo este poema,
una pequeña historia humana para ti
que siempre te adelantas a los dioses.

____________
*Octavio Paz. Conjunciones y disyunciones, Cuadernos de
Joaquín Mortiz, México, 1969, pp.142-143.
**Del poema "Labios bellos, ámbar suave".


HELLO, HELLO, HELLOW, HOW LOW*

Si tan sólo un saludo hubiera sido, no estaríamos
repitiendo la historia de Coubain que aún huele
a espíritu adolescente y a muerte. Pero no fue
un buenos días, aquí estoy nuevamente, otra la metáfora,
tuvo que ser desierto en plena carretera, incendio
de ideales, fruta prohibida en la música que se quiebra.
Y entonces nos quedamos huérfanos, perdidos
en un carrusel con su cuerda rota. ¿Cuán abajo
estamos en esta vida que clama? Los automóviles
van directo al despeñadero en proclamas fantasmas,
jinetes de cuero negro guían sus llantas más allá
de los deseos escondidos en un libro que se difama.
Si tan sólo hubiera sido un saludo, un álbum de fotos
desplegado en féisbuk, una botella, pero fue algo más:
una herida que no cesa, sus labios que no cierran,
un bajo continuo de miseria y tu extravagante indolencia.

_____________________
* De la famosa canción Smells like Teen Spirit (Huele a espíritu adolescente) de Kurt Cobain (1967-1994), cantante, compositor y guitarrista de la banda grunge Nirvana, junto a Dave Grohl y Krist Novoselic.



ADJETIVO LA AUSENCIA

Como si pudiera decirte ahora
la ceniza que has dejado; los restos óseos
de una noche turbulenta; la cama deshecha,
las sábanas arrugadas; el aire enemigo
que nubla la ventana; las copas sin hielo,
vacías de nosotros, muertas de sed; la música triste
de un instrumento quebrado; la penumbra
donde se esconde el aroma de un sexo perdido; el roce
que nos llama y nos quema la piel, pero de ausencia,
de tierra baldía, de ahogo, de hache muda; la mirada ciega
de claustro secreto, de canto gregoriano, de beso en sordina,
de acuario seco y solitario, de medusa piedra decapitada
por el hastío y el temblor de la espera, por la sombra
mueca de un tiempo de infortunio
Como si pudiera decirte ahora toda la ceniza
que dejaste enfriar en los días de mayo,
como si pudiera


UNA NECESIDAD DE CONTACTO

En estos fríos días de mayo, los bares
son una necesidad de contacto (recuerdo que lo dijo Teillier),
un refugio eterno, una voluntad de ser
sin pedir excusas por ello ni tener que dar explicaciones
ni contestar estúpidas preguntas (así se demuestra la cultura).
Si escribo un poema, hablo más de política
que el discurso de turno; si descorcho una botella
(he traído la de siempre, la que te hace imaginar), planto
una bandera en la cumbre de la dicha
y digo no a los postulados del hambre; si anochece
(ya estoy mordiendo tus temblores), apago la radio,
oscurezco teles y ventanas, cierro puertas
e inauguramos ese modo secreto de estar juntos.
Todo tiene que ver con una necesidad de contacto
que se crea, se funda e inscribe en las tablas de fablar,
en los rincones lunares del deseo, en las manos
que recuerdan otros cuerpos que han tocado,
otras lenguas que han bebido. Todo es así, tan simple
y complejo a la vez, como cuando nos ardemos,
como tú y yo en estos fríos días de mayo, en los bares.


PIERCING

Un aro en cada oreja, en cada dedo un sueño,
alfileres y clavos, tetillas perforadas,
ombligos bajo llave, puntas,
un Príncipe Alberto, prepucios imantados
por un metal que no es de este mundo;
orificios, expansiones, el catéter y la sonda,
todo un río de gótico perforar;
cejas cortadas, púas que brillan
cuando el ojo de vidrio recibe fósforo;
un clip de oro anunciando un pubis azul,
un prendedor, un gancho, una cadena,
el corazón traspasado de delicia, dicen,
de sado, de maso, de esquizo;
un candado sobre el cuero negro, frío,
brillando su ocio puro, su olor a piel;
en la lengua un botón metálico, el roce
de otra lengua en un juego de saliva y sonido,
el crótalo del deseo, el imán de la dicha;
una cadena reluciente sobre la tibieza
y tus ojos,
tus finos ojos maquillados...


LUMBRE FEROZ Y LECHE DE ORQUíDEA, LA PALABRA

Separa la palabra, aquiétala, dale señales de agua,
de rumbo incierto; ambíguala, ala errante, antes que se fije
en la piel de una noche; dale de beber a la sombra de tu nombre,
lumbre feroz y leche de orquídea; dísela en sordina
al oído de una muchacha, mánala blanca en sortilegio y penumbra
para que duerma feliz su cáliz perfecto; que abra la boca,
que triunfe su pecho, que arda de puro gusto, de rosa de los aires;
encántale las ansias, ferméntala, siembra la semilla, hazla fuente,
puente de luz entre dos puntos derramándose, haciéndose labios,
beso, lengua, imago de sentido y nocturno, lumbre feroz,
leche de orquídea.

QUÉ BONITA, HOMBRE, QUÉ BONITA*
Al poeta Gonzalo Rojas

Qué bonita, hombre, y eso es decirlo casi todo, qué bonita
esta casa larga en su respiro dinástico con sus arterias coloradas
y sus alfombras rojas de volar alto y su Torreón del Renegado
con vista al cielo y qué, 90 años y qué, no envejece el seso,
las estrellas no envejecen imantadas como están en la fiesta
de decir el Mundo; Roma adentro, Alejandría y seguimos remando
el acorde clásico del zumbido de sus aguas primordiales; qué bonito,
hombre, el esqueleto de la memoria, tablas y piedras, páginas de aire,
Sagitario por las piezas, lozanía total, es que venimos llegando;
qué mácula ni ocho cuartos, no hay mácula, el ojo lo dice todo,
lo que hay es mirada, sílaba, tar-ta-mu-de-o, lamour fou,
la oreja, visión de la obsesión de las agujas que piensan
el hondo pensar de los clásicos,putare, ventolera y computación, pero no tanto;
qué bonita, hombre, esta casa en el día de la Centaura,
hoy 15 del séptimo mes, y nada de tristeza, que nos está viendo por dentro
este 2008 fablar las copas, celebrar la cumbre (no era que el loco
precisaba cumbre?); vamos llegando al Himalaya, hombre,
siempre venimos llegando. Moroso, Rojas se demora en su prodigio,
Hölderlin llegó d’abord, Huidobro en su Altazor cinco estrellas, Octavio
con su piedra de sol a cuestas; Vallejo
y más Vallejo en este invierno chillanejo y borgeano,
todo Buenos Aires cabe en esta casa, Gonzalo, qué bonita, hombre, qué bonita.
_____________________
*Poema escrito con neuma rojeano, el 15 de julio de 2008, luego de visitar la casa del poeta Gonzalo Rojas en Chillán de Chile.


CETRERíA*

Te vas de caza, con las alas abiertas
(has cultivado el arte, afinado el oído),
te vas de caza, dispuesto a todo.
Entras al bar como siempre,
tus ojos son dos alas de plumas oscuras
batiendo sus párpados en la barra encendida.
El deseo se te pega en el antebrazo
como una garra voraz de íntimo goce.
Todavía con la cabeza cubierta, el deseo
mueve en silencio su penacho de luz,
imagina el cuerpo perfecto, un alma plena
donde aterrizar su fiebre y beber su sangre.
Tiembla en la música honda, un torrente
que fluye, que lo transmite todo, que toca.
Un murmullo de anónimas voces
invita a dar señales de ruta, a fijar
la trayectoria en el aire, a dar en el blanco,
mientras bailan los cuerpos y cortan el humo
con sus cuchillos en el aire.
Una vez la capucha levantada, emprendes
un vuelo mortal, una flecha directa al corazón,
a la tersa primavera de un cuerpo perfecto.
Y la presa te será devuelta, sana y salva,
para el banquete final que tensa su cuerda,
que afina la danza de su propia hermosura,
mientras tú esperas sobre la sábana blanca,
fría, bella, solemne, el obsequio, el instante feliz
que los dioses te han deparado.
____________
*Arte de criar aves de caza.
Caza con halcones.


POEMA DE LA ESPERA

Espero un cuerpo como quien espera algo
que está a punto de suceder,
un cuerpo que conozco y me busca y es terrible
porque esplende su belleza
y hace hoguera en la dulzura de perdernos.

Espero un cuerpo que en sueños ha bebido
con audaz perfección bajo la tela
y que la realidad ahora me devuelve
magnífico, insolente, efímero, distante.

Espero un cuerpo, imposible salir a medianoche,
me seduce la impaciencia en esta casa,
puede sonar el teléfono, llegar una carta.

Espero un cuerpo que pronto ha de venir,
deseo su llegada, más vivo de su espera
como algo que está por suceder.

Espero un cuerpo, abro la puerta
pero nadie entra, estás al otro lado del poema,
mueves los labios, me dictas palabras
que apresuradamente trato de escribir.

No es tiempo todavía, te sigo esperando.


SONETOS DEL AJEDREZ
1.
A Alfredo Matus Olivier

Las piezas muy dispuestas ya a herirse,
fabrican en silencio sus jugadas,
mientras alguien escucha las llamadas
que provienen de Oriente y no habrán de irse.

Una torre avizora en su derrota,
a un peón delgado, tan solo y triste;
yo soy ese peón que lanza en ristre
da pasos, ciego, por la noche rota.

El tablero que sostiene esta guerra,
registra movimientos extranjeros,
caballos desbocados echan tierra

sobre góticos alfiles ligeros.
Reina y Rey se van despidiendo, cierra
la partida un jaque mate postrero.

2.
A José Luis Samaniego Aldazábal

En el campo de batalla, los cuerpos
construyen su destino frente a frente,
el negro con el blanco eternamente
plantarán su cruel bandera en este huerto,

tierra de velar a futuros muertos
como en la guerra del amor presente
en que siempre se llora un siempre ausente
que partió hacia desconocidos puertos.

Gladiarán soportando sus afrentas,
los colores del te odio y del te quiero,
los amantes ejércitos armados

con sus piezas y todo el entramado
que se rige por designios supremos
en el difícil arte que les dieron.


SONETO DEL NOSOTROS

Sin mí serás como una nube sola
cargada de ansiedad, de pesadilla;
sin ti, este grano seco, la semilla
en tierra de nadie, nunca amapola.

Sin mí se te nublan, raros, los días
y no puedes ver ni sentir tus manos;
sin ti pierdo las noches, los veranos
y me restan quebradas melodías.

Sin ti, sin mí, cuando los ojos pasan,
no distinguen los cuerpos que se abrazan
porque la carne no quiere volver.

Y el vacío del nosotros aumenta
la ausencia de una vida que atormenta
porque ya adentro comienza a llover.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net