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PANC
Publicado: Lunes, 16 de diciembre de 2013

Poemas de Gerardo Miranda

Serie poetas mexicanos jóvenes


odilón

(selección)


ahora desvergonzadamente desnudo
sin tu cárdena cortina
vulnerable a merced de lo que acontezca
te refugias temeroso tras las faldas de tu madre
esperando el toque de queda
la desnudez solloza
de la intemperie que te aguarda y te reclama
negando que la realidad
esgrime agujas que cuestan la vida al ojo humano
dando por sentado
que lo real se ha desplomado ante tus ojos



odilón desde la perspectiva no siempre exacta de su portador


EN ESTOS MESES DE ENCIERRO
He intentado muchas veces razonar la última palabra del ciego

Ernesto Sabato


ayer odilón caro amigo
bajé por la escalera a tientas
para no toparme con mi sombra
dejé atrás mi piel saturada
y corrí bajo los cascos de un equino

-vieras que ni siquiera tuvo la delicadeza de mirarme a los ojos-

dirigí una mirada a los huecos de mi rostro
donde inventamos un lenguaje mutuo
donde dibujamos símbolos que sólo nosotros comprendimos
donde construimos una fonética distinta a la de nuestros abuelos
e hicimos de nuestra imagen una estampa en negativo

ahí donde la luz nos penetró al mismo tiempo
y nos llagó la carne en partes iguales
nos rasgó las tripas y testículos y el rostro todo de igual manera
tendí mi cuerpo en espera de ese ansiado sueño
de la imagen única y verdadera

recorrí los caminos odilón
donde cuentas que las personas suelen mirarse a los ojos
por días
por meses
y por años
donde la piel del rostro se transforma en un ser unánime
y las miradas se confunden juntas en un punto imaginario

recorrí los caminos trazados hace años como marcas de tierra
pero muy a pesar de mis esfuerzos
aquellos rostros no me ofrecen más que cuadros vacíos

rara ítaca me presentas con tus relatos amigo
el lugar donde nuestro padre se niega tres veces a sí mismo
el lugar donde la luz del astro rey nos encandila
y transforma a tristán e isolda en puercos travestidos


hijos de las sombras nos llamaban
hijos del encierro de alas desplumadas y cera derretida
de carne trémula y palabras escondidas que se meten por debajo de las uñas

pero aún así somos inmortales
una imagen impresa que reniega de su alegoría
que besa
copula
fornica
y expulsa la sangre que mana de la noche
habitantes de la frontera más lejana
del país sin bordes y la imagen perfectible

llegamos tarde y tus palabras terminaron por quemar la tierra que pisábamos
de nuestros ojos brotó sangre y aguamala
y nuestras cabezas trazadas al azar
terminaron por deformarse tanto a la usanza de viejos trofeos
de nuestro cuerpo entumecido
emergió la última mirada en espera de respuesta

sin embargo
tú ni provocaste que me ahogara en un vaso de agua
tú me ahogaste en la catarata de un ojo
y no sabes o no quieres darte cuenta
que es imposible cambiar lo que nos rodea con un simple pestañeo

vi mis adentros
me vi las entrañas
y las tripas colgando
rojas como en tendedero
mis carnes llagadas por dentro
y mi aliento cortado
y mis ojos cegados desde dentro
susurrándome al oído

cuántas veces en la vida hermano te ha sangrado la retina



decálogo de la imagen desnuda


Lo real no está sujeto a inquisición
Eduardo Lizalde



los ojos más sencillos
no hacen más que detectar si los alrededores
están iluminados u oscuros



la imagen penetra en la retina violada
y engendra una representación bidimensional
de una realidad a tres dimensiones
por lo general una imagen es más grande en relación al ojo que la contiene

la imagen crece
se desarrolla y fornica dentro del cerebro
cambiando la concepción primera de aquel que la recibe
de tal manera que la transformación es tan radical
que el portador del ojo prefiere nombrarla falso recuerdo

ojo x ojo = fractales

la imagen preña al cerebro
y el esperma que fecunda lleva cuchillo en su cabeza
rasga el óvulo a tajada limpia y separa los recuerdos
provocando que la visión primera
se convierta en una realidad disuelta

(un ojo por lo general da a luz crías muertas)

él sólo quema la retina al igual que un niño de pantalones cortos
quema hormigas con una lente de aumento
en donde una realidad aparente
se ve desfasada por la representación de la mentira

los ojos no pueden verse a sí mismos y ésa es la obsesión que los aqueja

el hombre no se concibe a sí mismo
sin la ayuda de la imagen
y ésa es la mentira que aqueja al mundo


una pupila en movimiento es un mal presagio para ciertos agoreros



debe evitarse a toda costa cambiarla de tamaño y de posición (de ser posible ocultarla en los puños cerrados)
de igual manera como un ojo cambia su estructura
cambia también el sentido de su ubicación llegando en ciertas ocasiones a cubrirse con una ligera capa de piel que lo protege de la realidad
de esa forma se apropia de las características comunes de un simple accesorio
para recrear un universo paralelo

de tal suerte debe tenerse en cuenta lo siguiente para evitar dañar la superficie

EL OJO NO ES SOLO UN ORGANO DEL CUERPO

el ojo es un universo en la cabeza de bataille
el ojo es una cuenta de vidrio para la suerte
el ojo es un hueco a la mitad de un llano
el ojo es el fetiche de simone
el ojo es un atado de hilos huicholes
el ojo es un tsikuri
el ojo es el orificio trasero de una señorita cuadrúpeda
el ojo es un la expedición infructuosa al orificio trasero de una señorita cuadrúpeda
el ojo es la tonsura de un viejo invertido
el ojo es la ceniza de un hombre sobre su lengua
el ojo es la carne hecha jirones al despuntar el alba
el ojo es una cámara estenopeica
el ojo es el triunfo sobre la ceguera
el ojo es la muerte de la inocencia
el ojo es el caparazón roto de samsa
el ojo es la coyuntura idónea entre imagen y símbolo
el ojo es un hoyo negro
el ojo es el ojete de judas
el ojo es el distintivo de sartre
el ojo es la identidad de los dos luminares
el ojo es la pérdida de polifemo

ojo de pájaro con visión aérea
somos a veces ojo de hormiga
el ojo anclado al medio de los mundos
somos la perpetuidad del ojo
marabunta de ojos que miramos y nos miran y se arrastran por la tierra

(cuenca de ojos vacía)
Son un ojo las ciudades
Son un ojo las llagas y las costras
un ojo es una bola gelatinosa
ojos tienen los puercos
ojos tienen las plagas
ojos tienen los hombres
los ojos vienen en pares

de qué sirven los ojos
si no puedes ver con ellos tu rostro sin la ayuda de un espejo


LOS OJOS NO SON LA VENTANA DEL ALMA

carecen de hueso y de ahí su fragilidad
los ojos se tiñen al menor descuido
los ojos no resisten altas temperaturas y explotan
los ojos son indispensables para voyeur
los ojos son la puerta de jerusalén
un ojo es la nulidad de la estructura
un ojo es la barriga de una hormiga roja
un ojo es un disparo en el rostro
un ojo es el globo de odilón
un ojo y una imagen son la unión de los contrarios y el fin de la dialéctica

un ojo es lugar común y no me importa


percepción de la esposa de lot sobre el mundo que la rodea



Ven y demos a beber vino a nuestro padre,
y durmamos con él
y conservemos de nuestro padre generación

Génesis 19:31


vivimos en un mundo horrible me dijiste
no hay más que abrir bien los ojos y mirar dijiste
y la luna castra y los ojos nos comen me dijiste

llegamos tarde a nuestra cita histórica
no creo que nos tocara vivir aquí
ni que nuestros cuerpos duros por fuera
y blandos en sus tinturas
sirvieran como carne del tiempo me dijiste

no miremos dijiste
no hay más que abrir bien los ojos y mirar
no nos convirtamos en estatuas de sal dijiste
y si miramos hacia adentro
si atravesamos las esferas
y la visión de nuestra infancia muerta
el lugar donde los sueños se desploman
y se hacen líquidos
la estrella que nos guía
se transformará en el brillo de tus ojos me dijiste

vivimos en un mundo horrible
el lugar donde los sueños se desploman y se hacen líquidos dijiste
y entonces corrimos y nos abrazamos al cuello de un caballo
para pedir perdón por los pecados del mundo

vendamos nuestros ojos y saltamos de la barranca menos pálida
y al volver el rostro
toda la sal se fundió en la arena
y tu cuerpo que mil veces imaginé tocar
se confundió con la suciedad toda del suelo
y tus ojos casi ciegos
decían lo que nos deparaba la muerte



ilusión de muller- lyer


abriré los ojos de una vez por todas para por fin quedarme ciego
y sentir a solas con mis manos
todo el sudor frío de un hombre sin aliento

separaré los cabellos de mi rostro sólo con mis manos
y desde la frágil utopía de la inocencia terminada
mis nervios se fundirán como el molde de una estatua de cera perdida

con mis pensamientos desde lo profundo de la noche
atascando con delirios la palabra de un alma empeñada
miraré desilusionado que todo es tal y como lo recuerdo
que nada ha cambiado
que todo es exactamente como antes de cerrar los párpados

que la luz y las sombras ejecutan su danza monocorde a la hora primera de la noche
y las lágrimas corren hacia el cielo

he amado en más de una ocasión a una ciega te digo
y sus lágrimas corren del lado opuesto de su sonrisa
he bebido los desechos de la vista ennegrecida
y el olor de lo perdido regresa intacto con el olor de los ojos negros

destrozado el viento de la noche y el calor de la mirada que reinventa
fundimos imagen y sombra con el estertor de un hombre en llamas
llamemos a la muerte por su nombre
llamemos a los demonios por su nombre
y arranquemos nuestra carne con un sólo movimiento
que el sabor de la derrota invada orificios y comisuras
y que el amor de una ciega
se convierta en la última esperanza de un hombre con los ojos vendados que a tientas busca el camino hacia la tierra de nadie
en donde dos líneas paralelas asemejan un horizonte que se pierde en una sola línea recta



escucha lucía el curioso estruendo de un cristal
o de un ojo de vidrio que se estrella


en Yankilandia el cowboy Fritz
mató a la oscuridad

Carlos Oquendo


i

lucía tiene un ojo en lugar de sexo
y por ese hueco descubre cuando digo mentiras
lucía tiene un ojo en lugar de sexo y con ese ojo
me deleita cuando nos quedamos a oscuras
lucía tiene un ojo en lugar de sexo
y con ese ojo
los dos miramos un universo que conspira

ii

a mitad de la imagen
entre párpado y pestaña
cuchillo
lucía guarda una navaja entre sus piernas

iii

escucha lucía el curioso estruendo de un cristal
o de un ojo de vidrio que se estrella
lo hemos visto destruirse a sí mismo
por no gustarle lo que mira
y al verlo ciego creemos en la ceguera
al verlo ciego todos nos sabemos ciegos
dejamos atrás los días en que los primitivos
veían sólo con sus manos

iv

hay un escenario que se cierra tras nosotros
un oscuro telón que nos oculta
después de sabernos observados por las miradas de los vivos

v
lucía tiene un ojo en lugar de sexo
lucía tiene un ojo que ambos hemos dejado ciego

vi

un hombre inventa su propia realidad
un hombre miente por su propia realidad
un hombre muere por su realidad inventada
y lucía ha muerto
por su imagen inventada por el recuerdo de un hombre dormido

vii

lucía
tu sexo es un ojo enorme
lucía
la noche es una visión etílica
lucía
cómo saber cuándo nos hemos quedado ciegos
lucía cómo saber que te toco y te siento cuando no te miro



ojo imagen y símbolo o la santísima trinidad en su apogeo



una vez fui invisible y las largas manos de la noche nunca me tocaron
diríase que la altitud o la ligereza de mi cuerpo no encajó con la distancia
o que la distancia misma se nubló y se enredó con mis recuerdos

mis manos me fueron ajenas
me despojaron de ellas como a un niño arrancado de los pechos de su madre
y no fue la primera vez que atenté contra mi vida

fui una imagen borrosa y los hombres me mataron
fui un santo de cartera colocado de espaldas a un altar de muertos y los hombres me mataron
la diversión pasajera en una fiesta de invertidos donde muerte y fornicio son los sinónimos favoritos adoptados por los santos
y no sólo dos miradas que se pierden

los ojos mueren dentro de su dueño
pero es cierto que hay otros que mueren antes
y la espesa madrugada donde se atenta contra los sueños
es mi espalda de cabeza maldiciendo sus ayeres

no estamos hechos para ver
sino sólo para callar ante las imágenes

mirar es bañar de lágrimas un atorre de babel

el símbolo es la representación de algo inexacto
la imagen el producto de la vista y un ojo su instrumento

así se forma la santísima trinidad que se funde en el mismo cuerpo
donde la oscuridad es el punto de partida y las sombras su fin único



fotofobia



coman y crezcan los ojos iluminados
con los que algún día me vi caminando descalzo entre las llamas
recorran cada ángulo posible y detecten todo rastro de conciencia

creo en la salvación de los ciegos
y el azote de la cuerdas como creo en la imagen rota por el tiempo
y el escalpelo que extirpa las ideas

creo ciegamente en una imagen falsa
y la utopía de una vida futura
creo en la perdición de las almas
como dudo de todo lo que tenga rastros de luz y palidez

dudo de la separación del cuerpo y alma
y en los clavos que se oxidan

la memoria es una alteración de nuestros sentidos
que no descansa hasta vernos exhaustos

la luz es la alteración de nuestros sentidos
que no para hasta deshacernos

la tierra donde piso es la adecuación de un sueño terminado
donde leemos nuestros manuales escritos en braile y tomamos las medidas necesarias
para pasar desapercibidos ante los rayos del rey tuerto y su saliva ultravioleta

agazapemos nuestros miembros ante el embate violento de la luz y sus agujas
escondamos nuestra cabeza en un baúl oscuro
y recitemos nuestra última plegaria




Gerardo Miranda (Estado de México, 1984). Poeta y narrador. Licenciado en ciencias humanas con diplomado en filosofía por el Centro Universitario de integración Humanística. Egresado de la maestría en Literatura Latinoamericana Contemporánea. Textos suyos aparecen en varias revistas literarias de México y el extranjero, entre las que destacan: Círculo de poesía, Revista La Otra (México), Letras. s5 (Chile), A Miranda (Brazil) y Panorama Cultural (Suecia), así como en diversas antologías y libros colectivos. Ha realizado entrevistas y reseñas para la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y participado en diversos encuentros y lecturas en las ferias nacionales del libro del Zócalo y El Palacio de Minería desde el 2010, así como en diferentes talleres y seminarios literarios. Obra suya se encuentra traducida al portugués y abarca Venus y las Moscas, (Ediciones el Golem, 2010) y Odilón (Rocinante Ediciones, 2012). Actualmente funge como director de la colección "Señales de Ruta" de la Editorial Tábanos y trabaja en un libro de entrevistas al poeta y narrador Hernán Lavín Cerda en coautoría con el poeta chileno Mario Meléndez, que será editado el próximo año bajo el sello de Laberinto Ediciones, además de varios libros inéditos.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net