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Publicado: Miércoles, 18 de diciembre de 2013

Dulce Chiang

Serie poetas mexicanos jóvenes


Dulce Chiang es poeta, cantante y performer. Ha publicado y presentado trabajos en medios escritos, radio, televisión, foros y encuentros en México, España, Francia y Argentina.
Poemarios: "versa per versa" (Culthos Press, 2006), "Elíxires de la Embriaguez"(El Golem editores, 2011) y la serie de poemas "Suculento Ser", del libro "Historias pintadas y cuentos de amor" (Lunwerg, 2008).
El quehacer performativo de Dulce Chiang -creadora emergente, personaje urbano- asume la palabra y la música aunados al escenario, donde presentando situaciones que desde una óptica común resultarían dolorosos y aún destructivas, por el camino de la palabra adquieren una nueva forma e intención y muchas veces nuevas consecuencias, resultando en cuadros lúdicos, donde es latente la pasión y la furia pero también el amor, el tiempo y la esperanza.


POEMAS DE DULCE CHIANG



Exprimir Elixir

Estudia la ninfa Crisol
de un espectro el efecto luminoso
- recuerda el roce
y sus implicaciones subsecuentes-.

Mide:
Los cuerpos funcionan de forma inversa a la naturaleza de otro sexo y es el ósculo reflejo inmutable de insuficiencia mecánica.

"Los cuerpos no son y no existen, sino en el momento en que se perciben destilados".

Macera mortero mortecinos cuerpos.
Aflige alambique ablandados cuerpos.
Mazo amansa mancillados cuerpos.
Reduce retorta, retorcidos cuerpos.

Mide:
Los cuerpos funcionan en proporción directa a la dinámica de sus fluidos
-apunta en el dorso del meñique-

"El escape del ombligo es equidistante y táctico".

Fantásticamente fluyen los cuerpos en su estado líquido.
Sumergidos, solubles sustancias sueltan.

Gotea sangre que eres espíritu.
gotea espíritu, que eres principio.
Principio gotea que eres impulso, goteas, impulso, del mundo continuidad.

A lenta lumbre los cuerpos el matraz embarran de su apariencia.

La ninfa vapores espirituosos bebe.
Observa al alba que se asoma a cincuenta y cuatro minutos meridiano.
De forma intermitente afuera copulan los vecinos.

Fagocita un ave que palpita.



Vino

¿La botella?
Una caja de pandora

¿El sacacorchos?
La llave que abre pero nunca cierra

¿La copa?
El útero de la diosa

¿El vino?
Un paracaídas todo-terrenal

¿El vino?
El río de quienes que navegan hacia adentro

¿El vino?
Cursor que baja la cremallera de las apariencias.



Vodka

Pócima de papa impalpable
se une al silencio
y suda sutiles tufos intangibles.

La revelación consistirá en encontrarle,
hasta partirse las papilas,
entre las sustancias más volátiles del agua.



Aquavit

Muere de vida la muerte
pero la vida muere de muerte.
Pero se dice que el agua
devino de vida del agua.
Pero esta agua debida no vino,
de muerte vino.



Brandy

Devino de uva que madura.
De fruta, pulpa.
De uva vulva



Vermouth

Desde el agua de vida prenatal
precopea
- hocico hipocondriaco-
caldo hipocrático.



Sake

Arde al calor de su falta de fiebre.
Canta con una voz llena de silencio.

Kamikaze que primero cae la última caída,
ilumina con un estruendo pleno de oscuridad.



Ron

Rumboso ronronea el archipiélago antillano,
su maleza mimosa suave susurra,
que da a luz un maloso meloso:

de quemado caramelo el malo matadiablo.

De puro tumulto un mero bucanero.



Whiskey

El agua ha muerto de sed
y la sed ahora es la vida.

De par en par abierta pulpa convulsa
brillotea loca en el grito que no di
cuando unas lunas de las uñas me estallaban.

Dios,
qué harán los Santos con el agua si arde.
Dios,
qué hacemos nosotros bocabajo.



Anis

A cada paso, nevada masacre.
En la hierba, aromáticos cadáveres
de celestes cuerpos agonizan.

Macerar estrellas buscando qué buscar.
¡Ah! la espantosa inocencia.



Absenta

Su verde vértigo, prohibido equilibrio
Su verde vértigo, prohibido equilibrio
su verde bálsamo ars de Artemisa
su verde hálito hierba de hada
su verde anisado lánguida locura
su verde macerado en fantasmales tintas
su verde místico madre inmoderada
su verde épico catedral sin fondo
su verde atómico vómito sucesivo
su verde atónito sin mancha en cada sueño
su verde angélico cielo en gélido precipicio
su verde líquido limpio ojo omnipresente
su verde súbito succión de súcubo
su verde bíblico del futuro inanimado
su verde impúdico crucificado creyente
su verde impávido que abre el agua dedo
su verde lúdico ladeando trastos en el mar
su verde anónimo artista que en un frasco flota
su verde indómito animal en brama herbaria
su verde histriónico inmenso
su verde estupor sordo, ciego y necio.

Su verde espíritu,
su verde hiperbóreo,
su verde vientre.

Su verde veracidad.



Eutanasia

Yo puedo bien morirme el día que me plazca.
Yo puedo irme de aquí.
Quebrarme en dos, e irme al infierno.

Yo puedo
si me place,
dejarte sin tu rayada escenita de viernes por la noche.
Sin tu media esquela de amor en madrugada.

Yo puedo suicidar mi foto. Convertirme en nada.



Desmán Vérbico-Barbitúrico

Decimos divágame,
digo
deslígame, si
devástame
luego desvírgame

¡Shhhhhh!!

Sale ya,
entonces
el desbórdame
sale
el desmáyame
digo ya
domíname
ya despéiname.

Solemos pido
entonces
el desínflame
fin
del descárame
ya digo
derríbame
derríbame
derríbame amigo.
Amalgamos, si
luego el destétame
sale el destápame
así
sale el desplánchame
así el descalábrame.

Vamos
entonces
finando el desgréñame
vamos destrúyeme
vamos
cayendo en el sueño-dilúyeme.

digo divágame
digo deslígame
digo devástame
digo desvírgame
digo descárame
digo desínflame
digo derríbame
digo derríbame
digo desángrame
digo dispárame
digo desármame
digo desándame
digo despéiname
digo destápame
digo diviérteme

¡desátame digo!



Tiempos viejos

Fue cuando dijiste
Que-no-querías-casarte-conmigo.
Descubrí repentina
que nunca me había casado.
Entonces crecí,
mujer me hiciste en un día.

¿Me compro ya el lavarropa?
¿El fermoso tocado?
¿La batita negra del domingo?
¿Aprendo a hacer ganchillo?

(Tu y yo):
Estos fueron nuestros tiempos,
putas nuestras madres por parirnos fetos.


Dijiste que no querías casarte conmigo
y supe entonces que nunca antes
me habías desposado.
Mi vestido de novia con una navaja rompí
y lo tragué por el útero:
¿para qué lo quiero?
Me declaro la viuda de tus ojos,
una niña muerta vomito por el sueño.

(Tu y yo):
¿Importa que hayamos nacido
en el mismo lecho?
¿Vendrá alguna profecía a juntarnos
Libres del alma y del cuerpo?
Dijiste no quererme aún de esposa,
y yo en un segundo
cumplí todos los años que tengo.

(Tu y yo):
Estos fueron nuestros tiempos,
putas nuestras madres por parirnos fetos.

fueron nuestros Estos tiempos,
putas nuestras madres por parirnos fetos.

Nuestros tiempos fueron Estos,
putas nuestras madres por parirnos fetos.




Las Demonias Enamoradas

Las demonias están enamoradas
y amorosas,
lanzan bufos aullidos en las fauces del infierno.

Calcinadas por brasas interiores
se besan en silencio las demonias,
se acarician los ajados pezones,
se palpitan directas, amasadas e invencibles.

Nunca tanto amor ha visto el Cielo.

Gruñen vibrantes, retorcidas,
amorosas y viles las demonias;
apártanse los glúteos horrendos
y labios de filosos colmillos
encájanse en la carne viva
en espantoso ósculo desenfrenado.

Hierve sulfurosa, húmeda de amor
la entraña desgajada del abismo,
gime en brama Cancerbero,
le estalla el sexo al muy villano.

Ríense gozosas, amantes,
sanguinarias, carcomidas las demonias
en oscuros brillos oculares
y graznidos genitales,
se aprontan a las lenguas inmundas
y lloran erectas, succionadas y amorosas.

Extasiados rostros de monstruosa mueca
son ángeles mutilados
las demonias;
enredan sus almas en pecado interminable.

Diríase que este era el paraíso
derrumbado en llamas...

Mas nunca tanto amor ha visto el Cielo.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net