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Publicado: Lunes, 31 de marzo de 2014

Poemas de Ingeborg Bachmann

Traducción: Marco Antonio Campos
Revisión: Monika Punitzer


Ingeborg Bachmann (Austria, 1926 - Italia, 1973). Poeta, narradora y ensayista. Considerada una de las autoras más importantes en lengua alemana del siglo XX. Se relacionó con grandes intelectuales de la época como Paul Celan, Heinrich Böll, Marcel Reich-Ranicki y Günter Grass. Entre sus libros traducidos al español destacan la novela Malina (Alfaguara, 1986) últimos poemas (Hiperión, 1999) y Ansia y otros cuentos (Siruela, 2005). Por su obra obtuvo diversos reconocimientos entre los que cabe mencionar el prestigioso Premio B chner (1964) y el Premio Anton Wildgans (1972). Fallece en Roma (1973) en circunstancias aún no aclaradas.


Distanciamiento

En los árboles ya no puedo ver los árboles.
Las ramas no tienen hojas para sostener en el viento.
Los frutos son dulces pero sin amor.
Ni siquiera sacian.
¿Y qué va a ser ahora?
Ante mis ojos el bosque huye,
ante mis ojos los pájaros cierran el pico,
ningún prado de lecho hay para mí.
Estoy saciada ante el tiempo
y hambrienta de él.
¿Y qué va a ser ahora?

De noche, en las montañas, quemarán los fuegos.
¿Debo emprender la marcha y aproximarme
de nuevo a todo?

Ya en ningún camino puedo ver ningún camino.




Hotel de la Paix

Sin ruido el peso de las rosas se precipita de las paredes,
Y a través de la alfombra se entrevén fondo y suelo.
El corazón de luz rompe la lámpara.
Oscuridad. Pasos.
El pasador de la puerta se corrió ante la muerte.




Miriam

¿De dónde tomaste tu oscuro cabello,
el dulce nombre con tonalidad de almendra?
No porque seas joven, esplendes así por la mañana
tu tierra es Mañana, ya mil años ha.

Prométenos Jericó. Despierta el salterio,
la fuente del Jordán dánosla de tu mano
¡y deja a los asesinos petrificarse por el asombro
y un instante tu segunda tierra!

A todo pecho de piedra tócalo y haz el milagro,
porque la piedra también derrama lágrimas.
Y deja que te bauticen con agua caliente.
Quédate extraña a nosotros, hasta ser más extraños.

A menudo caerá una nieve en tu cuna.
Bajo la cuchilla del trineo habrá un tono de hielo.
Pero cuando profundamente duermas,
el mundo será vencido.
¡Y el mar Rojo retira sus aguas!




Hermandad

Todo es abrir heridas
y nadie ha perdonado a nadie.
Herido como tú e hiriendo,
viví hacia ti.

El puro, el contacto espiritual,
en cada contacto aumentado,
lo experimentamos envejeciendo,
vuelto en el más frío callar.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net