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Publicado: Viernes, 17 de octubre de 2014

Poemas de Damsi Figueroa


Damsi Figueroa (Chile, 1976). En 1994 publica su primer libro Judith y Eleofonte. Sus poemas han sido incluidos en varias antologías, entre las cuales destacan: Poetas Chilenos para el Siglo XXI (Ed. DIBAM, Santiago, 1996); Ecos del Silencio (Ed. Mala Face, Concepción, 1998) e Informe para Extranjeros, antología que recoge las voces más representativas de la poesía chilena de los últimos treinta años (Colección Juan Ramón Jiménez, Provincia de Huelva, España, 2001). El año 2000 publica textos inéditos en revistas de poesía, tales como: Trilce, de Concepción; Archipiélagus, de Valparaíso, y Vox, de Buenos Aires. En el 2003 aparece su obra Cartografía del éter y Gen el 2010. El 2012 aparece una nueva versión de Judith y Eleofonte ilustrada por Valeria Hernández. Actualmente estudia el doctorado en Literatura Latinoamericana en la universidad de Concepción.




PELLAIFA

Para llamar a los cisnes hay que mecer un junquillo en la orilla del lago.
Para llamar al huillín hay que golpear dos piedras azules.
Para llamar al pangui hay que esperar a que hielen los cerros
y soltar la oveja mansa. Hay que esperar,
hay que saber esperar por los prodigios de la noche. Kalfumalen
se enciende, la niña azul, la estrella venerada, el buen augurio.
Hay que esperar y soltar el asombro como un canto
para que trepe a los árboles y encienda la luna.
Hay que esperar por los fuegos silvestres
con el corazón encendido y en silencio.
Hay que saber esperar, para que se hagan visibles las puertas
selladas del bosque, y entrar en el rene de los duendes
sin perder la cordura, hay que saber esperar y agradecer al sendero
a su mano oscura que nos regresa siempre.

(de Memoria poética, reescrituras de la Araucana, 2010)




KURA PALIWE

1988

Río arriba voy, por el rastro de los lavaderos de oro.
Cuídate del Cuero, me dicen, del Yepo, de los nidos que devoran gente.
Cuídate de los brujos con cabeza de tue tue.

Escarbo en la arena rubia. Toco metawes que no recojo.

Una culebra surca el agua.
Las arañas se encabritan y un relámpago de día ciega azul.
(No temo). Nada le robo a la tierra
ni el oro, ni el barro, ni el nombre verdadero de las piedras.

Mis huellas se evanescen con el día.

Nada me llevo de esta tierra porque nada dejo.
                 El asombro solamente.
                        El asombro.

(de Memoria poética, reescrituras de la Araucana, 2010)




SI TENGO QUE ENCONTRARME EN ESTE CUERPO DESNUDO

Que la cita sea a ciegas y a solas,
en el bosque, sobre y bajo el gran abrazo de las hojas
o en el templo invisible del desierto.

Si he de hallarme y decir aquí estoy,
metida en esta carne moribunda;
que no hayan más espejos que mis ojos
ni más ojos que los claros de las nubes.

Entraré en mí .
Y una vez dentro de este témpano de sangre
cerraré con fuerza hasta la grieta más oscura.

No me extraviaré en el rito de amarme.

Solo diré al viento: Traedme
la mortaja de silencios que tejí.




DE CUADERNOS DEL SILENCIO

A Gonzalo Rojas

El silencio matemático es el cero, el verbal no es
la ausencia de palabras: la nada, ni el vacío.
En todas ellas flota el eco de la angustia y en la muerte
siempre ruge una orgía de fantasmas que nos llama.

Misterio, rebeldía es el silencio. La mentira, la censura
No son silencio.
El silencio es algo hermoso. Es una puerta entrecerrada.
Una metáfora que busca su reposo en el olvido.
No tiene trampas sino abismos.
(Puros abismos metafísicos)

Y si quieren darle un cuerpo, dadle el cuerpo de una flama que se extingue,
el cuerpo de un venado que se fuga,
un abrigo con los bolsillos rotos.

Precede o sucede al portento:
al trueno, al llanto
al grito, al hipo,
al estruendo de la metralla y a las sirenas que nos hielan el pecho.

Sucede a los orgasmos más tremendos.
Los orgasmos son
puro silencio derrochado. Inhalación
profunda
y contención del prana de los tiempos.

Toda vida Germina;
toda vida se gesta en el silencio. único principio
única voz a la que siempre regresamos
a tientas, sordos, corrompidos.
Para volver a oír el mundo, claros,
nuevos, como niños que acabaran de nacer.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net