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Publicado: Martes, 18 de noviembre de 2014

La imaginación, la megamotivación para un mundo mejor

Por: Ernesto Joaniquina Hidalgo


El conferencista mexicano, Alex Márquez estuvo en Bolivia el 28, 29 y 30 de octubre por invitación de la Confederación Boliviana de Reciclaje y Transformación (CBR)

Alex Márquez
Caminamos resueltos sobre nuestros pasos por la ciudad de la eterna primavera y en un paseo peripatético a la usanza de los antiguos griegos, empinamos nuestras neuronas y a raudales salió interesantes reflexiones sobre la importancia de la motivación en las personas. Alex Márquez con una frondosa experiencia en el arte de seducir mentes con el poder de la palabra, tiene en su biografía un sinfín de conferencias dictadas alrededor del mundo sobre la motivación humana, en tiempos donde no se debe de perder la esperanza sobre nuestro vetusto planeta que a galope de caballo va rumbo a su holocausto, sino prima la razón y el realce de la imaginación para atreverse a soñar con los ojos abiertos, como sucedió en Dubái o con los Tigres del Asia que a escasas semanas de diciembre próximo, desplazará a Estados Unidos, después de 140 años de monopolio capitalista, China se convertirá ante los ojos del mundo en la primera potencia económica del planeta, en esa misma línea está la creatividad de la India que se atrevió a salir del atraso y la postergación, Alex Márquez, comparte la frase de Albert Einstein al afirmar que la imaginación es más importante que el conocimiento al momento de cambiar la realidad de un país.

En su corto periplo por nuestro variopinto país, compartió sus conocimientos, encandilando con sus mensajes al público que se dio cita en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, expresaba que los países hermanos en América Latina estamos en una etapa de querer aprender y nos estamos rezagando en velocidad a cómo va el mundo, tal vez estamos en una dirección correcta pero el problema es de velocidad, vamos muy lento, todos estos países desarrollados van a una velocidad de 140 kilómetros por hora y nosotros vamos a 30 kilómetros y para entrar al paso virulento de la realidad, es importante el recurso de la motivación, donde la comunicación, los medios y los comunicadores tienen que orientar para influir y generar más cambios en menor tiempo en nuestros países. La motivación es como la gasolina del cerebro, pues, cuando tenemos la actitud de lo que queremos hacer las cosas, todo se facilita.

Para evitar de caminar lento, necesitamos del conocimiento y la clave está en la educación, en México y Latinoamérica se toma más atención a las universidades que a las primarias y cuando vemos a Finlandia que es el país de la educación primaria, la clave está en que han invertido el proceso y en primaria tienen a los mejores cerebros del mundo, para ser maestro en Finlandia se tiene que estar preparado, de cada diez maestros se elimina nueve y se queda uno, el maestro es la persona más admirada y respetada, en clases está prohibido no hablar, cuando en nuestros países hablan los alumnos lo regañan o lo sacan de clases, en cambio en éste país nórdico cuando los alumnos no hablan se preocupan porque para empezar la educación es participativa, por otro lado los papás se conocen y platican del carácter de los alumnos y toman como un desafío sacarlo a delante, reprobar a un niño en ese país es impensable, es una demostración del fracaso del maestro, porque cuando un niño reprueba, lo que se está demostrando es que el maestro es un inepto, no supo enamorarlo con el tema y no supo orientarlo. Un maestro no es aquel que transmite el conocimiento, un verdadero maestro es aquel que puede seducir las mentes de otras personas, María Félix, actriz mexicana lo decía muy pintorescamente que la diferencia entre hacer el amor y una violación es mínima, está en la voluntad y la seducción, lo mismo pasa con la enseñanza, si el maestro está dando a fuerzas el conocimiento sin que el alumno esté seducido, técnicamente lo está violando, lo importante es seducir al alumno para que encuentre un sentido en la vida.

El tiempo es un factor que depende de la motivación, el tiempo es subjetivo, cuando estamos motivados el tiempo se comprime, cuantas veces sucede que cuando estamos disfrutando de algo y decimos que se nos fue en unos cuantos segundos y cuando estamos aburridos el tiempo se convierte en una eternidad, entonces el tiempo es una creación de la mente. En la administración pública, en términos profesionales, la motivación juega un papel importante, cuando estamos motivados, el tiempo lo comprimimos y la efectividad aumenta, pero cuando ésta motivación desaparece, el tiempo lo alongamos y lo extendemos y ahí empieza los problemas. La mente es como la lente de una cámara o de un proyector de cine, cuando está bien enfocada la imagen y es bien clara, nos impacta, pero cuando está desenfocada ni siquiera entendemos de lo que se está proyectando, entonces las mentes de los seres humanos se tienen que enfocar y ahí viene el ciclo positivo.

Motivar es darle sentido a las cosas, pero conforme el tiempo pasa, estos motivos tienden a desaparecer o confundirse y sin darnos cuenta perdemos esa energía y fuerza, para evitar esto, es volver a recordar los motivos que teníamos. Los niños cuando empiezan a vivir, están motivados, son alegres, energéticos, pero cuando pasan los años, los motivos se empiezan a olvidar "nacemos originales y morimos como copias", nos vamos influyendo tanto de las circunstancias y de los demás que vamos marchitando nuestra energía, había un gran pensador que decía, "el día que los adultos empecemos a trabajar con la misma pasión que un niño juega, ese día el mundo será mejor", los niños son más serios jugando que los adultos trabajando y esa entrega también es motivación.

La palabra motivación la hemos utilizado mal, la hemos casi prostituido y cuando hablamos de motivación pensamos en algo muy simple y tenemos que reivindicar la palabra motivación.

La megamotivación es la trascendencia de los motivos máximos, es decir los objetivos de orden superior, para ilustrar mejor tenemos a la cantante Shakira, todos la conocemos de mujer muy guapa y atractiva, que canta y baila, pero muy poca gente conoce la megamotivación de ella, su objetivo no es la de cantar y bailar sino la de ayudar a los 30 mil niños que ella tiene adoptados en su fundación, el lema de vida de Shakira es "nací para algo más que cantar", cuando ella era niña, su familia quiebra y quedan sin recursos, ella siente un dolor grande en su alma y se propone a temprana edad en dar de comer y educar a los niños y hoy en día es la razón del éxito de la cantante, eso es una megamotivación, el permitir que nuestros objetivos estén al servicio de algo más grande y trascendente que no es el dinero, ni la fama, sino poniendo al ser humano por delante, entonces redimensionamos del por qué hacemos las cosas.

Cuando uno llega a la megamotivación todo se hace más sencillo porque ya no estamos trabajando con la mente, sino con el alma y el espíritu por delante, entonces el trabajo deja de llamarse trabajo y el esfuerzo deja de ser esfuerzo, porque estamos realizando nuestros sueños, entonces las energías surgen por sí mismas, las cosas se van como cuesta abajo, son más sencillas, a veces pensamos que en grande, la vida sería más pesada, pero no, pensar en grande nos facilita todo. Se nos abre los ojos de la inteligencia, los ojos de la percepción y se activa la imaginación. Creo que los seres humanos tenemos miles de mecanismos desaprovechados que están en el fondo del subconsciente, en nuestro instinto, en los genes, pero nuestra sociedad, nuestra cultura nos tiene confinados a estar como limitados y vivir encapsulados y salir de todo esto, nos permite respirar emocionalmente y engrandecer lo que hacemos, encima podemos ganar dinero y cosas buenas de la vida.

Esta megamotivación va a los líderes en la política y a los tomadores de decisiones y como ejemplo tenemos el caso de Dubái, tras este emprendimiento, hay un genio hay un líder que es el jeque Muhamed Bin Rashid , el hombre que creó Dubái, analizándole a él como persona podemos entender el éxito de Dubái, por detrás está el visionario, es el resultado de un hombre con una imaginación igual o mayor que la de Walt Disney , porque él no inventó solo un reino de fantasía en los niños, ha creado un reino de realidad para los seres humanos, en un país donde lo único que había era arena con 50 grados de temperatura y petróleo que nadie sabía aprovechar, entonces él revierte toda esta tendencia y demuestra que se puede romper la dependencia del petróleo, de las materias primas y de todo lo que los libros nos habían enseñado, lo que Albert Einstein había manifestado sobre la importancia de la imaginación sobre el conocimiento, en base a la imaginación se crea las atracciones más grandes del mundo, fuera de lo pensante, como es una isla gigantesca que se ve desde el espacio con el edificio más grande del mundo, el hotel más lujoso, la pista de esquiar en medio del desierto con nieve, cosas que retan al buen juicio y demuestran que la imaginación va por delante.

Quienes vamos a Dubái son las personas que queremos constatar si es cierto, atraídos por el asombro y no vamos a ver la arena, el desierto y el petróleo. Cuantos países árabes han tenido dinero y petróleo como Dubái, Arabia Saudita, Libia y actualmente están mal porque quemaron su dinero y lo dilapidaron. Esta realidad nos va recordando que la imaginación es más importante y que la fuerza más poderosa no era el petróleo, el carbón ni la electricidad, sino la energía y la imaginación humana, en América latina nos hablan de las venas abiertas de América Latina y de la llegada de Europa para quitarnos nuestras riquezas naturales y mientras más nos quejamos de eso más nos identificamos con lo que no debería de tener valor y olvidamos que a través de una buena educación, de una buena preparación de la gente y de una buena motivación podemos creernos perfectos sustitutos de las materias primas . Esto es tan revolucionario decirlo en América latina que está tan casada con los dolores de nuestra historia sin resolverla en ese laberinto de la soledad.

La futurología es el arte de anticipar, administrar y diseñar el cambio, el futuro lo creamos, lo inventamos y deducimos que se construye con ideas y conocimientos nuestros, la gente cuando tiene ideas nuevas, construye un futuro diferente de su país, de su persona.
Los latinoamericanos tenemos que pestañar en el futuro de una forma distinta al pasado, mientras sigamos construyendo el futuro con patrones del pasado vamos a seguir reproduciendo el pasado, se tiene que pensar con un futuro totalmente distinto.

Nos tenemos que primero automotivar porque no podemos dar lo que no tenemos, líderes, padres de familia, gobernantes tenemos que automotivarnos, vamos invertir un poco del tiempo en preguntar por qué hacemos lo que hacemos y no hacemos de esta manera, unos se ponen en el terreno de la filosofía, en el terreno de la reflexión, entonces cuando podemos aclarar esto, podemos dar algo diferente, los chinos dicen que el vacío no puede dar un lleno, tenemos que llenarnos de algo nuevo para dar, nadie puede dar algo si no tiene, es el primero de los mensajes , el segundo es que los latinoamericanos tenemos un futuro fantástico por ahí nuestros pensadores premios de literatura dijeron que somos la reserva de la humanidad, tenemos una juventud envidiable en relación al envejecimiento de Europa, frente a los problemas sociales que existen sobre la apatía en Europa del norte y en el Sur de desempleo, en el Asia la sobre población, y en América Latina estamos bien pero tenemos que admitir que vamos muy despacio y tenemos que acelerar el paso.

Finalmente en esta apacible conversación que tuvimos, Alex Márquez nos sugería a ser capaces de atrevernos a iniciar proyectos y no temerlo al fracaso, ya que la perfección es enemiga de la iniciativa, asimismo sugirió a ejercitar la autocritica, porque recurriendo a Aristóteles, no se deben de hacer pactos con nuestra conciencia, muchas veces justificamos nuestras derrotas, nuestras frustraciones o debilidades para quedar bien con nuestra conciencia.

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