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Publicado: Lunes, 27 de abril de 2015

Poemas escogidos de Rodolfo Alonso

por Juan Gelman


Fue un honor presentar esta antología a los lectores no argentinos. Traductor, ensayista, crítico y, ante todo y sobre todo, poeta, Rodolfo Alonso ha publicado más de veinte libros de poesía. El título del primero, que recoge poemas escritos desde los 17 años, anuncia la obsesión central de esta voz única: salud o nada. "Yo quiero ser / de los que aman la vida / de los que son la vida / candente inimitable." Desde hace más de medio siglo, esta voz cristalina celebra la existencia vertebrando su palabra como una espiral más abierta. La espiral, dijo sor Juana, es la verdadera representación de la belleza.

Rodolfo Alonso

La belleza hace la música de estos poemas, repujados con un rigor formal, imaginativo y conceptual excepcionales. "Yo los invito / a pasear el amor entre los indiferentes", invita Rodolfo Alonso. Su fulgor sin duda nace de un subsuelo de dolores y suciedades del mundo que él supo apisonar a golpes de hermosura. En una época cada vez más deshumana como la que nos toca padecer, llagada por ese genocidio más silencioso que el de los hornos crematorios pero no menos terrible que es el hambre, su poesía dispara contra los ministros de la muerte y espera el tiempo "en que la palabra amor no tenga necesidad de ser pronunciada". Parafraseando a René Char, no permite que los caminos de la memoria sean cubiertos por la lepra de los monstruos.

Rodolfo Alonso, poeta verdadero, nombra lo que no tiene nombre todavía. Su poesía crece a la intemperie de lo que va a venir y está llena de hombres y de mujeres: le duelen "las cadenas / las manos de los otros". Ve la palabra ajena y la alberga, la transforma, la calcina para devolverla limpia al otro. Interroga al misterio y encuentra los laberintos del enigma: "El bien y el mal te forman un solo meridiano." Se piensa a sí misma y, para saberse, se ignora. Su invención ensancha la invención del horizonte.

Esta antología alcanza para atisbar la grandeza de la poesía de Rodolfo Alonso y ser tocado por ella. Ojalá el lector no argentino pronto conozca su obra entera: entrará en otros territorios de la "Señora Vida" donde "el bello amor / se queda y vence". El resplandor de su escritura, virtud de una sobriedad que es materia, ilumina los tiempos oscuros, "calienta / el corazón del mundo".

(México, 2006)



DAR DE BEBER

sometidos a tan vasto encubrimiento
a tal golpe de suerte
un hombre muere una frontera se propaga
sosteniendo hasta el fin un día de olas

("Salud o nada", 1952-1954)




DURO MUNDO

Chau, Amargura.
Roberto Arlt


1
ágil en medio de la mañana
de las ciudades que me condenan y el viento que me inicia
tengo derecho a tanto

a la caricia al más rotundo abrazo
voy aprendiendo a respirar

2
me acuesto me levanto
voy conociendo los dedos del clima
hago mi día con los otros
y agito unas palabras como tantas

3
y me atrevo a decir estoy creciendo

y me atrevo a decir
hay que apoyar el pecho sobre el mundo
para agotar la luz de la aventura
las naves del desvelo
el paso libre a través de las leyendas

4
voy conociendo las voces de los inocentes
del primero caído por sonreír

el sabor de mis años acogidos sin destreza

5
quisiera hablar de mí
sin olvidar a nadie

6
hago el amor
el amor en las plazas y en las calles
en todos los rincones de la historia

y no conozco piedras
en el amor

7
sí hay gestos que me convocan
otros cobijan mi ternura
hay una altura dulce que conmueve mis horas

8
ella hablará por mí

9
una ciencia me tiembla en el aliento
el camino rebelde
la aurora bien nacida

y los remordimientos
sentina de mi vuelo

10
nadie se niegue a comenzar
a reír

no nos hemos conocido todavía

no hemos conocido de más
hasta que la poesía estalle
como una verdadera palabra

11
por la noche sé permanecer
sé crecer y conocerme
o dejarme caer desprevenido
sobre mis semejantes junto a mis semejantes

12
y esto no cuesta mucho
y este cuerpo sin aire es un silencio enorme

13
he construido mi dominio
tengo el día la ciudad el pecho de la lluvia
la libertad como una mano

14
y para recordar
sé cuánto pesa la esperanza

15
la esperanza
tu mano sobre mí

mano para jugar a cómo vamos
mano comienza el tiempo

(Duro mundo, 1952-1954)







CREDENCIALES CLARAS

Ella baila sobre sí misma, cantando alegremente entre la corrupción y la bondad.

Construye su fulgor: una apasionada insurrección.

Sólo desnudando tu orgullo podrás salvar su hambre.



(Buenos vientos, hacia 1955)







LA VOZ TOMADA

Cuando se quiebre la lengua del amor, nos quedará todavía esta palabra ronca.

Cuando no pueda decir, volverá todavía a mi garganta el eco de tu cuerpo.


("El músico en la máquina", hacia 1956)







ELLA DE PRONTO

Vuelvo a caer en tus redes.

En el viento bajo del orgullo, en la marea del odio, vuelvo a desconocerte.

A rodar sin perdón hacia tu belleza fácilmente aceptable.

Vuelvo a caer en la dura nostalgia.

En tus pantanos ágiles.

En el olor inmortal que te oscurece y te entrega al hombre que canta en medio del peligro.

"El jardín de aclimatación", 1954-1956)







úLTIMO CIELO

día
hecho para mí

día cargado

insomne
sólido

yo me dejo llevar

día de días
señor

como una hoja

yo beberé tus aguas
navegaré tu altura

caeré contigo

día de prisión
de luz

alto
insolente

tu cara para todos

(Entre dientes, 1956-1958)







HIROSHIMA MON AMOUR

una mujer desciende envuelta en desesperado orgullo del aire de su casa
como hija de la lástima feroz de la furia pequeña provincial
el mundo contento arde quieto a su alrededor
canta en el interior de esa mujer el mundo como una boca de fuego

un hombre lejano la contempla con ojos de desesperado amor
ese hombre es otros hombres es el mismo amor cantando para sobrevivir
el mundo contento arde veloz a su alrededor
canta en el interior de ese hombre el mundo como una boca de fuego

cuando la palabra amor no tenga necesidad de ser pronunciada
amor en todos los cuerpos desesperados ardiendo tranquilos
el mundo contento como una boca de fuego
una mujer y un hombre lentamente a su alrededor

("Hablar claro", 1959-1963)








DéJA VU

Una mujer se desnuda en mi memoria
mientras afuera resplandece la ciudad
o llueve y hace frío

Una mujer lava su pelo negro con el agua de mi infancia
una distancia va formándose

Su piel es lenta y fresca como la mañana que acaricia
su voz se hace lejana

Una mujer me alcanza
el primer seno descubierto
el primer seno acariciado

Mientras adentro resplandece la memoria

("Hago el amor", 1963-1967)









COMO DOS ASTROS

Como dos astros errantes
que se han unido por su errar
nuestros errores nos acercan
nuestros errores nos separan

Como dos astros errantes
que se deslizan por amor
nuestras miradas nos atraen
nuestras miradas nos rechazan

Como dos astros errantes
que se separan para ver
la sed el hambre el sol la furia
nuestros caminos encontrados

En lo profundo de los cielos
en el silencio de la luz
como dos astros errantes
morimos renacemos

(Señora Vida, 1969-1979)








OLOR A LLUVIA

El aire trae de pronto recuerdos del olvido
con sabor a horizonte, hierba húmeda y ausencia.
Color difuso y neto, casi como sin dueño,
máscara o habitante, límpidamente orgánico,
cargadamente etéreo. Espíritus, espíritu;
huellas de una memoria que gira en su vacío
repleto: fuegos, cuerpos, dioses, rastros, palabras.

(Sol o sombra, 1979-1981)







CREPúSCULO DE VENUS

En el momento
justo
en que el sol
ávido
y ciego para el cielo
desnudo
aureola
tu silueta
y vuelve discernible
contra un fondo de espanto
encantado
la línea
frágil y firme
que desde tu talón
ciñe
la aún grácil
pantorrilla
y asciende
decidida
a orillas de tus muslos,
a la pulpa
bendita de tus nalgas,
a ese vello sagrado,
y luego
comba tu claro vientre
de frescura recóndita,
la gloria de tus senos,
el neto mediodía
de tu garganta
deliciosa y terrible,
el alba de tus sienes
y se desliza
allí
huyendo por tu frente,
cruzas la calle
en el violento
resplandor
del verano
mortal
y tu belleza
oscilante
sobre los tacones
en su precisa
madurez
traspasa un límite,
comienza
a diluirse,
se transforma,
quiebra
su longitud,
no se percibe
pero se muestra
todavía
--cobra feliz--
a otros
saliendo
de la luz, entrando
ya en la sombra,
en el momento.

("Jazmín del país", 1980-1987)








HE DICHO

A la sombra del miedo
ante los vastos rumbos
bajo cielos gigantes
he dicho

Con muchísimo gusto
contra la inmensa muerte
de una cierta manera
he dicho

Desde el lugar común
en medio de la lluvia
entre tanto entre todos
he dicho

Hacia los grandes vientos
hasta que el día llegue
para ser uno mismo
he dicho

Por hacer compañía
según ruedan los astros
sin pensarlo dos veces
he dicho

So pena de penar
sobre las propias huellas
tras las huellas de muchos
he dicho

(Música concreta, 1988-1993)








CIRCE, NO VENUS

(Por ellas, Ella habla:)
"Derrochaste mis muslos.
Pero no sólo eso.
¿O acaso no me oías
aullar en la alta noche?
No te buscaba a ti:
buscaba tu sustancia
(el fuego que te habita
o soñé te habitaba).
Desmedida, voraz
como todo lo humano,
me irritó tu ternura
delicada y feroz.
Si la vida te pasa
sin que la tomes viva,
la muerte ordena todo
o todo desordena.
Y sólo encontrarás
(compréndeme insaciable)
al buscar lo que buscas."

("El arte de callar", 1993-2002)








A LA LUZ DEL LIMAY

Cuando nada nos queda
cuando tanto nos falla

En la pura memoria
relumbra el río Limay

Se aparece de pronto
la serpiente turquesa

Y los ojos se lavan
en la luz del Limay

Sol de la Patagonia
que acaso no podemos

No todo está perdido
luce lumbre el Limay

Entre las pardas cuestas
derrama su esplendor

Sereno indiferente
se nos vuelve el Limay

Con su belleza arisca
pueden contar con él

Distante en apariencia
nadie olvida al Limay

Lima lento y alivia
los vislumbres que alumbra

De todo se hace cargo
libre y largo el Limay

Como la áspera tierra
y el cielo ilimitado

El Limay se regala
sin pensarlo dos veces

No es que nos pertenezca
se hace amigo si quiere

Libre luz del Limay
limando nuestros límites

él guapea creciendo
suelto en nuestro recuerdo

No es para deshacernos
que nos llama el Limay

Porque a nada se achica
obliga a ser nobleza

Lame lomas sin límite
la luna en el Limay

No es prenda ni es comercio
ni vil chafalonía

Es amistad de orgullo
la que ofrece el Limay

Una cosa de hombres
una cosa de dioses

Cuando todo se olvide
que no cese el Limay

(Poemas pendientes, 2000-2009)








MEMENTO VIVERE

Sobre esto dejemos crecer la hierba.
LICHTENBERG

Carne una vez tocada,
carne sida, que fuimos,
sólida como el viento,
firme como la luz.
Carne asida, perdida,
carne que eres memoria,
aliento, duración
imprecisa, pendiente,
sostenida en tu llama,
frágil como el azar.
Carne que causa ira,
que devasta, que incendia,
carne que deja ver,
carne insumisa, eterna,
perdurable, volátil,
cierta, veloz, lejana.
Carne que crece en otros
hecha carne o recuerdo,
destino o circunstancia,
eso llamado amor,
eso llamado fue.
Carne, milagro en sí,
insaciable milagro
que eres tu luz, la vida,
que eres tu sol, la sombra.
Carne, fugaz, pasando
irrevocablemente,
convertida en historia
cotidiana, cruel.
Carne rozada, intacta,
que el futuro hará olvido
y que el presente erige
sobrevida inmortal.
Si fuiste, eres, y eres
lo que serías, fuiste
y serás, siendo somos
lo sido, lo que hicieron
de nosotros al ser:
somos lo que será
y lo que ahora somos.
Ese ahora que fue.

(A flor de labios, 2009-2014)






RODOLFO ALONSO. Poeta, traductor, ensayista y ex editor argentino. Es figura reconocida de la poesía iberoamericana. Fue el más joven de la legendaria revista de vanguardia Poesía Buenos Aires. Publicó más de 30 libros. Primer traductor de Fernando Pessoa en América Latina, a la vez primera con sus principales heterónimos en castellano. Junto con Klaus Dieter Vervuert, fueron de los primeros en traducir Paul Celan. Fue prologado por Carlos Drummond de Andrade, António Ramos Rosa, Fernand Verhesen, Juan Gelman, René Ménard, Juan José Saer, Ledo Ivo, Héctor Tizón, entre otros. Tradujo a muchos destacados autores del francés, italiano, portugués y gallego, Además de Pessoa y Celan, Cesare Pavese, Giuseppe Ungaretti, Paul éluard, Gillo Dorfles, António Ramos Rosa, Marguerite Duras, Eugenio Montale, Carlos Drummond de Andrade, Jacques Prévert, Sophia de Mello Breyner Andresen, Dino Campana, Guillaume Apollinaire, Charles Baudelaire, Murilo Mendes, Antonin Artaud, Manuel Bandeira, Umberto Saba. Rosalía de Castro, Paul Valéry, Olavo Bilac, Stéphane Mallarmé, Pier Paolo Pasolini, André Breton, Ledo Ivo, Georges Schehadé, Machado de Assis, René Char, etc. Editado en Argentina, Bélgica, Colombia, España, México, Venezuela, Francia, Brasil, Italia, Cuba, Chile y, en breve, Galicia e Inglaterra. Escribió textos para cine, como el célebre corto metraje Faena. Suele escribir sobre artes visuales, y sus libros fueron ilustrados por grandes artistas argentinos: Libero Badii, Alfredo Hlito, Juan Grela, Clorindo Testa, Rómulo Macció, Rogelio Polesello, Guillermo Roux, Miguel Ocampo, Josefina Robirosa, etc. Entre otras distinciones recibió: Premio Nacional de Poesía; Orden Alejo Zuloaga de la Universidad de Carabobo (Venezuela); Premio Konex de Poesía; Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía; Palmas Académicas de la Academia Brasileña de Letras; Premio único de Ensayo Inédito de la Ciudad de Buenos Aires; Premio Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia); Premio "Rosa de Cobre" de la Biblioteca Nacional. Dirige la colección La Gran Poesía de Eduvim (Editorial Universitaria Villa María). La Universidad de Princeton se hizo cargo de su archivo personal (epistolar y fotográfico), en proceso de catalogación. En París, éditions Gallimard acaba de publicar Correspondance (1952-1983), que lleva su prólogo: "René Char et nous"; y éditions Caractéres La lumiere et les cendres / Milonga pour Juan Gelman, de Jacques Ancet, bilingüe, con su traducción castellana y prólogo: "Avec Juan, sans Juan".



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