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Publicado: Jueves, 28 de mayo de 2015

Marcos Rivadeneira Silva


Marcos Rivadeneira Silva nació en Quito (Ecuador). Estudió Restauración y Museología en la Universidad Tecnológica Equinoccial de Quito. Se especializó en Conservación de documentos y obras de arte sobre papel. Estudió en Italia, Chile, Brasil, España y Japón. A los 49 años publicó su primer poemario, Hermano sol hermana muerte (2012) en la que relata la pérdida de un amigo muerto prematuramente. Es reconocido en el Salón de Nacional de Poesía Juegos Florales de la Casa de la Cultura del Ecuador con mención de honor, en el mismo año. En 2014, gana el PREMIO NACIONAL DE POESIA organizado por Paralelo Cero, con el libro La brazada final. En 2015, fue escogido por la Colección Sur de La Habana para publicar el libro Los días de la aldaba, publicado con el auspicio del Festival Internacional de Poesía de la Habana y el Movimiento mundial de Poesía. Sus poemas han sido tomados en cuenta en antologías nacionales, y ha representado al Ecuador en varios Festivales Internacionales de Poesía.


Los días de la aldaba


1

Junto a su sexo me entregó la mitad de la tierra cuando deshace su mortaja la neblina. La tierra sale a flote con sus luces escondidas en la hojarasca, la que recibe el rocío mientras los cuerpos descansan.

Junto a su sexo me regaló la mitad del aire con su presentimiento de zozobra, el aire que acongoja las flores en portales o ventanas. El que trasnocha con árboles y sacude la oscuridad con impaciencia.

La tierra misma se estremeció con sus caderas en esa época. Y tembló así telúrica en marzo de 1987. Algunas casas cayeron y las iglesias del centro histórico dejaron ver sus interiores virginales.

Yo surgí de mujer como confesión de pecado, igual afloraron los vestigios arqueológicos así desprendidos de toda vestimenta. Una veta en la superficie terrestre fui. Yo que surgí del modo como nacen las canciones, aun espero el significado de la mancha de tinta en los papeles.

Con su sexo propagó en mí un bagaje de ensueños, de promesas que se deja en el tintero con el tiempo en contra, afirmaciones instintivas y pensamientos ocultos. Detrás de la puerta, una tarde, llegaron las mentiras con todo su bagaje, no timbraron, no pidieron permiso, no anticiparon, simplemente se instalaron en mitad de la cama.

Llegó el día en que tuvo que partir. Y aún tenía su sexo fortuito en mi olfato y aún tenía las manos llenas con sus gemidos, me dejó atado a una silla de mentiras y sin catálogo de supervivencia.

Junto a su sexo aprendí la vida que apura, la del organillero con malabares de mono capuchino. La del hierro que forja espadas para la guerra. La del campesino que cuida ovejas negras bajo la luna. La del eco que se atora en los barrancos. La del monte que bebe las verdades bajo sus pies, todos los días sin feriados.

Junto a su sexo aprendí a descoserme de mi cuerpo, a ser un ente metafísico en soledad, a mirar desde los balcones la monotonía y llegué a ser el capitán de los mensajeros con medalla de papel aluminio.

Desde su sexo encendí las heridas, cautericé con hierro fundido los sumideros de despojos. Y su mirada se abrió como capitán en avanzada, fundadora en indias, descubridora del agua torrente en ríos escondidos. Con su cabello coreaba canciones de sonajeros. Y con su sexo se fundó los poblados, se concibieron herederos y establecieron casas grandes, caballerizas y pocilgas.

De: Los días de la Aldaba la Habana 2015
Primera parte de tres
.



* * *



No se olviden de los geranios




Tengo una santa a la que abrazo
cada sábado de gloria con las alas de los vientos grises

La santa no es una mártir, no es una tormenta de arena
es un refugio blanco como blanco es el fondo del féretro
blanco mullido de tafetán de novia
féretro es la casa donde me amparo del aullido de las ballenas en celo
féretro es la cama de dos plazas con sirenas aladas de mis cuentos
donde muero cada día
donde despierto

Tengo una santa a la que abrazo
cada sábado de gloria con las alas grises
las alas son extensiones del sistema nervioso que brotan en mi alma
robadas a los caídos
arcángeles o cupidos muertos

Tengo muchos secretos de gente corriente
grabado en borrador de tiza
Algunos guardados en papel cuadriculado
Las historias ocultas en el invernadero de la abuela
o los apuros forzados detrás de la puerta

He vivido con este cuerpo relatando historias
para sorprenderme con el sonido de la voz.

No me gusta mi voz
es un sonido burdo
me hubiera gustado ser más sutil
no sé femenino

Mi voz es una jauría de lobos al acecho
mi voz es una mezcla de medicamentos
que asoman la mirada por un agujero
es una muestra de aciertos
de gemidos y ladridos rudos
Mi voz tiene máscara de carnaval veneciano
cartón pintado adornado con plumas
ocultando siempre algún misterio

De vez en cuando tengo necesidades
me asocio con prostitutas
o voy a algún bar a leer poesía
a veces tengo necesidades que no tienen que ver con las compañías
he sabido jugarme en las mesas verdes
perdiendo siempre la dignidad

Yo seguiré siendo el mismo
Sí no me encuentro (saben ustedes) estaré
recostado en algún refugio blanco de nubes migratorias
donde se dibujen canciones níveas
y se escuchen verdades murmuradas entre truenos
de madrugada

Por los senderos temprano rodarán
todas las malas ideas que nunca se concretaron
los proyectos labrados con las manos
donde pusimos todo el ser (no solo el alma)
y que nunca conseguimos ni una palabra de ánimo
solo caricias de consuelo

Quiero seguir arando la tierra de los niños
donde vuelvan a sus andamios para ver crecer
tréboles y colmenas de miel y arrullos con besos

descubriendo sobre la hierba
los nidos abandonados
los pichones con remedos de plumas
que se avientan agitando las dudas

antes que me vaya
No se olviden de los geranios
- no se olviden de los geranios


De: Los días de la Aldaba, la Habana 2015.




Desobediencia o (América)



Vengo de una tierra de profetas que leen el futuro en el oráculo de una silueta desnuda. Vaticinan el porvenir en el espejo de cuerpo entero de cualquier habitación. Vengo de una tierra comprada con pedazos de vidrios de colores. Donde los chicos fundan castillos de arena para rescatar damiselas de los cangrejos y esconderse de las olas del atardecer bajo las tablillas de espuma flotante.

Vengo de una ciudad cercada por un coro de barcos que protegen los amores perdidos. Mi tierra es verde y contigua al estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía creada en 1516. Vengo de una tierra ajena a las manecillas de los relojes, donde la luz no se esfuerza para renacer en frutas vertiginosas, botones de buganvillas o falditas plisadas de medio curso. El sol es un dios alejado de la realidad igual que las llanuras, los ríos y tu mirada.

Vengo del barrio de lo natural, no de la naturaleza de Rousseau sino de lo natural, del alma que recorre el amatle de los libros palabra por palabra, amando, sintiendo tal los embrollos de los hombres. Mi pueblo tiene historia grabada en piedras, pintadas en desiertos, tejida en quipus y ordenada como calendario sagrado como se ordenan las cartas de amores lejanos, indescifrables.

Venir del pueblo de la infancia a las horas petrificadas, del columpio a las mariposas enfermas, de tu mirada integra a las resbaladeras corroídas. Venir desde el mundo de la magia a la pesadilla incierta es fundirse con los engendros en las alcantarillas. Venir desde la matriz de mi madre, de todas las madres al despilfarro, de todos los padres al desconsuelo, es pararse insensible en la riel de cercanías. Es dejarse caer desde el subsuelo, es mostrarse desnudo en la plaza de toros de los desheredados.

Yo vengo de una tierra mestiza donde las mujeres dan gracias a la vida, los poetas viven en islas negras, donde los militares son unos hijos de puta y las putas organizan marchas de protesta. Mi tierra abarca toda la cordillera de los Andes, la selva amazónica y la pampa, las islas Malvinas y Galápagos, las ballenas que vuelven a parir en el trópico, los delfines rosados de ríos vírgenes. Los niños amistados con pirañas y médicos brujos que curan con plantas.

Mi tierra es una zona marcada por el arco iris, se deshace en lluvia como algodón de azúcar y la gente vive con ídolos de papel envejecido. Vengo de una tierra que no tiene fronteras y está dibujada en el mapa de todos los sueños de los hombres.

De: Los días de la Aldaba la Habana 2015



* * *



Como un cuenco vacío se rompió mi alma



Cayó desde lo alto en un golpe seco. Pedazos grandes y migajas formaron esparcidas un círculo. Solo pocas, minúsculas piezas huyeron desesperadas a ocultarse entre las esquinas de otros muebles y resquicios.
Cayó en un descuido y quebró la explicación. En la huida lleva las preguntas en el bolso como a cualquier funeral.
Ninguna respuesta sobre mi alma. Ninguna alegoría forjada, ni un disgusto siquiera.



De: La brazada final 2014.


* * *




La liebre




He recordado en un mínimo segundo
que la liebre saltó para atravesar el riachuelo
en el aire suspendida flotaban sus desconsuelos
en el aire suspendida se desprendía del temor
de verse atrapada en alguna jaula de tierra
en algún tejido de redes cazadoras

En algún instante eterno
clavada en mi pupila
su imagen ágil, voladora, se mantuvo
con el alfiler del que hurga las gotas esparcidas
por el desaliento.

De: La brazada final 2014.



* * *



Cuando narré naturaleza



Cuando narré naturaleza, mariposas con sus ojos absortos y ciegos, pájaras que llevan gusanos en sus picos, esos atrevidos pichones que se avientan al vacío sin más aliento que el medio día; no trataba vuelos de pájaros, ni de hojas que se devuelven en un vaivén sostenidas por el viento; no, estaba hablando del alma.

Cuando hablé de los barcos y las tormentas debajo de océanos de inquietudes y náufragos de desamor... No estaba hablando de olvido, de malquerencia; no curaba el dolor que produce la lejanía, de frustraciones, de deseos afectados. Hablaba, está claro, del alma.

Canté examinando la entraña, navegué por hojas de hierba, recorrí historias contadas por otros y nunca encontré más que relaciones lejanas a las mismas flores, campos, de la humedad; mariposas, aves; vuelos, barcos, tormentas y naufragios.

De: La brazada final 2014.



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