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Publicado: Sábado, 25 de julio de 2015

Omar Lara


Omar Lara (Nueva Imperial, Chile, 1941). Además de su obra de creación literaria que comprende una veintena de libros, entre ellos Los Buenos Días, Serpientes, Memoria, El viajero Imperfecto, Islas Flotantes, Vida Probable, Fuego de Mayo, Bienvenidas calles del Perú, Voces de Portocaliu, La Nueva Frontera, Delta, Papeles de Harek Ayun, - Omar Lara es traductor del rumano, labor que ejerce a partir de su exilio en Bucarest, entre 1974 y 1981 (exilio que lo llevó antes a Lima y luego a Madrid).


Editoriales rumanas, españolas, mexicanas, chilenas y peruanas han publicado varias de sus traducciones y una de ellas, El Ecuador y los Polos, de Marin Sorescu, mereció el Premio Internacional de Poesía Mística Fernando Rielo, Madrid 1983. Del mismo Sorescu en México se publicó El Centinela de la Galaxia (2007). Lara es traductor de Mihai Eminescu, Alexandru Macedonski, Ion Barbu, Gellu Naum, Geo Bogza, St. A. Doinas, Ion Caraion, Marin Preda, Eugen Jebeleanu, Maria Banus, Dinu Flamand, entre otros escritores rumanos. Algunas distinciones recibidas por el poeta son el Premio Casa de las Américas (La Habana, 1975), la Beca de Creación John Guggenheim (1983), la Medalla Mihai Eminescu, que concede el Gobierno de Rumanía (2001), la Medalla Presidencial Centenario Pablo Neruda (2004). En su calidad de director de la Revista Trilce, recibió el Premio de la Sociedad de Escritores de Chile 2006, que conceden los ex presidentes de la entidad. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Fernando Santiván, el Premio Casa de América de Poesía Americana (Madrid) y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Trieste (Italia). En 2009 fueron publicados sus libros Foto&Grafia (Chile), Vida, Toma mi Mano (Cuba) y Argumentos del Día. Antología Personal, (México). En junio de 2009 recibió el Premio Internacional Ovidio de Traducción de la Unión de Escritores Rumanos.



Poemas de Omar Lara



DIARIO DE VIAJE

Yo vivía en un barco
en el rincón más dulce de ese barco
en cubierta crujían las sogas y los fierros
en el cuarto más dulce yo escuchaba
escuchaba a cubierto de lluvias y de vientos
adorando como un náufrago a la dueña del viaje
a la que doy
temblando
mi precario bagaje.

Ella es mi salvadora
por lo tanto
mi dueña.
Me pregunto si sabe que es mi dueña
si sabe
que hay u náufrago entre el vino
y el viento
si se da cuenta
que en cada beso le doy mi última humedad
casi mi vida.
Es una frase grande
reconozco
pero un náufrago
se puede permitir ciertas licencias
y además
quién podría decir que no es verdad?

Amo ese barco.
Amo el susurro de los árboles
lejos
en la ribera.
Amo el sonido de sus pies sobre el suelo
desnudo
sobre todo
cuando viene hacia mí
amo su gesto
de hacer el pan
de encender el fuego
de mirar en la noche. Amo
su piel amada
su cintura en mis labios
amo sus ojos
en el éxtasis
la dulzura final
el milagro sagrado.
Hasta amo
sin quererlo
sus silencios.

Yo vivía en un barco
de hecho
sigo ahí
ara siempre. Y si mi cuerpo se hunde
pienso que algo insistirá
insistirá
insistirá
y alguna vez
tal como en esas viejas casas de madera
un aire loco
enloquecido
susurrará esa palabra que sólo ella conoce
que sólo yo conozco
y quedará
por un momento
quieta
y pensará
otra vez ese loco con su loca locura
ese susurro enamorado.
Otra vez.
Otra vez.





ENCUENTRO EN PORTOCALIU

En ese tiempo yo corría detrás de una sombra.
Desde el décimo piso en el barrio de Drumul Taberei
yo miraba a través de un niebla caliente,
a través de una humedad humosa,
a través de las reverberaciones de agosto
una figura venía caminando
desde la parada de autobuses.
Una figura parecía dirigirse hacia mí,
yo la veía perfectamente desde el décimo piso
en el barrio de Drumul Taberei:
era la odiada figura conocida,
su aborrecible rostro estaba ahí y su pelo
que el sol no incendiaba y con él todo su cuerpo.
Yo miraba petrificado la escena,
los indolentes pasos y su entorno:
árboles, cosas en movimiento, el asfalto que el sol
ondulaba.
Yo miraba esa escena con su centro precioso.

En esos tiempos yo escribía un poema titulado
"Encuentro en Portocaliu",
era necesario encontrarme rápidamente
porque -pensaba yo- ¿la poesía para qué puede
servir sino para encontrarse?
Eso fue después de escribir muchas cartas
preguntando
¿dónde estoy? Nadie sabía donde estaba
y no podían decírmelo,
de modo que empecé a decir a diestra y siniestra
protégeme con algo el corazón.
Protégeme con algo el corazón
seguía repitiendo
y como no me entendían
comencé a escribir unos poemitas insidiosos
relativos al río Dimbovitza,
relativos a la columna del infinito,
relativos al plan quinquenal.
Hasta que un día en Portocaliu.

Un día en Portocaliu
(en Portocaliu hay un sol amarillo como cáscara de
naranja)
una tarde en Portocaliu
(en Portocaliu hay unos grandes pájaros con dos patas
larguísimas y picos en forma de corazón)
una noche en Portocaliu
(estaba escrito que no te encontraría
en Portocaliu
pero guardo el recuerdo de esa espera y huellas
de picotazos en forma de corazón).





TOQUE DE QUEDA

Quédate
Le dije
Y
La toqué





SERPIENTES

Cujus esse diceris?


PEQUEñA SERPIENTE

Mi serpiente coral
te confieso: nunca creí en tu veneno
mi pequeña serpiente.




DESPERTé CON UNA CONFUSIóN DE LOS MIL DEMONIOS

Todo se movía alrededor.
Creí que soñaba
pero ella estaba ahí, enrollada
bella y hambrienta a los pies de la cama.





RENUEVA TUS COLMILLOS VENENOSOS

He abierto tu boca
de los huecos colmillos de veneno te he privado
vigilaré paciente.





TE HACES RESPONSABLE DE Mí

Abre tu boca, tu engañosa boca
y engulle sin cólera.
He preparado con paciencia este cuerpo.
Pujaré si deseas, todo entero entraré;
me dejaré llevar, me dejaré arrastrar
protegido y ausente, serpiente mía.




OTRO GOLPECITO

Otro golpecito de tu cola
rodéenme tus anillos luminosos
algún día el golpe olvidaré
no el escozor.





EL GOLPE FINAL ESPERA

Ardida tiranuela
ceniza próxima
engulle de una vez tu posesión
fecunda esta herida única.





VERANO EXTRAñO

Veo morir tu sombra
que aún moribunda me escarba horriblemente
tirana con los días contados
mi dolor no se harta.





EL MOVIMIENTO DEL PASTO

Me hace girar la cabeza.
no dudo que estarás algún día
tendida al sol
segura de ti, segura de mí.





TU CONDICIóN ASUMO

Me despojo de ropa
de papeles
sobre escamas recientes
me desplazo buscándote.





PREGUNTA

Tu nueva piel seré.




(A la serpiente coral)

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