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Publicado: Martes, 07 de febrero de 2017

Rubén Márquez Máximo


Rubén Márquez Máximo (México, 1981). Poeta y ensayista. Es egresado del Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica y de la maestría en Literatura Mexicana de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Sus poemas han aparecido en revistas nacionales impresas como alforja. Revista de poesía, Crítica y Casa del tiempo, así como en diversas publicaciones electrónicas nacionales y extranjeras. Ha sido incluido en las antologías de poesía mexicana: La luz que va dando nombre (1965-1985): Veinte años de la poesía última en México (2007), El oro ensortijado. Poesía viva de México (2009), Antología de poesía contemporánea. México y Colombia (2011) y Antología general de la poesía mexicana (2014). En Ediciones Alforja ha publicado el poemario Pleamar en vuelo (2008) y en Valparaíso México Las batallas de Eros (2016). Es co-fundador de Círculo de Poesía, Revista Electrónica de Literatura, donde escribe la columna Pleamar.


Poemas de Rubén Márquez Máximo

De Las batallas de Eros






Cuánta dicha si tienes a tu lado una amiga cultivada
sabia y erudita entre todas bella.

Sus palabras serán profundas
mostrarán el camino hacia verdades ocultas
mientras observas cómo palpita su seno emocionado
al hablar de Heráclito y de Safo.

Pero poco importa todo eso
si no conoces la elocuencia de su vientre
su vereda que florece
la punzada del ardiente Eros.


***

Mi niña pide sus placeres
y yo obedezco sin demora.

Mil veces furia de los mares
con el grito luminoso de su queja
tempestad que nace de mis manos.

Su gemido me colma de alegría
enciende la vid de todas las cosechas
la lira del fauno y la mirada.


***

Eres tan joven y dura como la bella Helena
que descubre sus muslos cuando corre
altivo desvarío entre espartanos.

La sal de los sudores exalta tu figura
y el temblor de tus senos agita mi mirada.

Eres tan bella y alegre cuando corres.

Mil veces más si es para bañar tus labios
en la fiera miel que sientes al besarme.


***

Qué importan tus riquezas
la opulencia de tus noches
y el oro que exhibes torpemente.

De qué te sirve el despilfarro
si ella no te ama.

Cómo gozar de la fortuna
si sus ojos no te miran
ni tus tardes se inflaman con su aroma.

Le beso el cuello a la que no te quiere
mientras el brillo de tu diente
se opaca de la envidia.


***

Todas las cosas están llenas de tu nombre
la arena conserva tus ardores
y el brillo de tus ojos navega en la marea.

Crece tu aroma y unta la tarde de verdades.

Ahora llevo tu mirada en mi mirada
y todo coincide con los astros.


***

Ven Catulo amigo mío
no llores por aquella
no sufras más si no te mira.

Comprendo tu desdicha
pues la bella flor de mis delicias
en los brazos de Zeus
reposa ahora.

Vayamos a beber a la taberna
olvidemos sus amores.

No te congojes caro Catulo
si pasa Lesbia y te ve llorando
menos irá a buscarte
y una vez más
tendré que apagar su llama.

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net