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Publicado: Domingo, 26 de febrero de 2017

Hablar claro  y sin dobleces

David Mc Conell


 El nuevo Presidente de las Asociación de Fondos de Pensiones, Andrés Santa Cruz, en entrevista aparecida en EMOL  del día 22 de Enero de 2017 declaró: “Si hay alguien que quiere que caigan las instituciones y dentro de estas instituciones las AFP, sin ninguna duda quiere que caiga el país”.

Los representantes de la oligarquía financiera en Chile, fusión de los monopolios de la industria con la banca con dominio del capital norteamericano, rara vez se pierden en sus declaraciones,  siempre dejan bien sentada  su postura  de clase y esta vez el nuevo Presidente de las AFP no ha sido la excepción”¦”si caen las AFP, cae el país”. Los intereses de las AFP serían los intereses del país. Elude eso sí utilizar la palabra “Estado” y la sustituye por la palabra “instituciones”. La AFP sería una “institución”, como son los tribunales, el parlamento, los municipios, el gobierno, el Tribunal constitucional, el ejercito, etc.

¿Qué es el Estado? Sin ánimo de simplificar daremos una definición corta y precisa de lo que los marxistas entienden por Estado: “El Estado no es más que una máquina para la opresión de una clase por otra, lo mismo en la república democrática que bajo la monarquía” (Federico Engels, “La guerra civil en Francia”. C Marx, F Engels  T. 22, pág. 201)

¿Ha pasado de moda esta definición?  Las sociedades han cambiado y por tanto las teorías deben ineluctablemente también evolucionar. Cualquier persona medianamente culta debería responder afirmativamente a esta última aseveración. Pero la aseveración no responde a la pregunta de si ha pasado de moda la tesis de Engels, que es también el pensamiento de Marx y de Lenin, y de los marxistas hasta el presente.  Recordemos”¦ el Estado es la forma de organización  de la clase en el Poder y lleva consigo la represión de la clase oprimida. Bajo las condiciones del capitalismo es una minoría la que oprime a la mayoría y el Estado la máquina coercitiva garante del dominio, explotación y opresión de esa mayoría. La tarea de demostrar si esta tesis es falsa corre por cuenta de los opositores,  porque la vida confirma diariamente el dominio de la oligarquía financiera en Chile”¦educación, salud, minería, pesca, infraestructura, caminos, peajes, comercio y exportaciones, puertos, transporte, agua, electricidad, etc.etc., son ejemplos concretos.  El setenta y cinco por ciento de los bosques  de pinos y eucaliptos en Chile está en manos de tres familias”¦Angellini,  Matte y Carey.

Santa Cruz no se quedó solo en la declaración amenazadora e hizo propuestas para “mejorar” las pensiones.  Propone elevar la edad para jubilar a 67 años y su argumento es sencillamente el de un “chancho con chaleco” como espetaba el recordado camarada Cesar Godoy Urrutia al referirse a los  diputados dueños de fundo de la época, que iban a dormir al Parlamento y a legislar en contra de los campesinos. Santa Cruz agreg󔦔La verdad debe ser muy agotador tener al viejo y la vieja los sesenta y siete años en la casa molestando”, y recomienda a los empresarios crear las condiciones para ocuparlos pues  tienen muchas cualidades”¦” como dicen en el campo, las gallinas viejas dan buenos caldos”.

Santa Cruz siguió argumentando y haciendo advertencias acerca del sistema “solidario” de pensiones.  Llamó a “hablar en Castellano” y sin dobleces”¦”La plata para ese fondo solidario o para ayudar a las mujeres, todas esas cosas buenas, loables, las va a poner la gente que gana entre 700   lucas y dos palos. Esa es la verdad del tema. Ellos son los que ponen la plata para los que ganan menos de 700 lucas. El tipo que gana sobre los dos palos no pone ni uno. Los independientes que no cotizan, no ponen ni uno. Los empresarios no ponemos ni uno. Entonces cuéntame, quien está poniendo la plata. Hablemos en Castellano, lo lógico es que la plata la ponga la gente con más recursos y eso se pone a través de los sistemas tributarios que uno supone que están bien hechos para que los ricos paguen más”.  ¿El Presidente de las AFP diciéndole al país que los ricos paguen más y nadie del Gobierno o de algún partido político ha recogido la propuesta?  Tomemos en serio sus dichos e intentemos alguna explicación. ¿Será que el afán de ganancias los hace traicionar a sus “hermanos de clase”, los empresarios grandes? ¿O será que les interesa estrujar aún más a los miles de empresarios medianos y pequeños? ¿O ante la crisis y las protestas en aumento se deben proponer medidas para que finalmente el Congreso acepte las propuestas del Ministro de Hacienda conversadas con los dueños del país, tomando tecito en la casa de alguno de ellos? ¿Porque no?  La reforma tributaria se hizo así. ¿Acaso la anterior Ministro del trabajo no había sido del directorio de la AFP?

Las propuestas de Santa Cruz me recuerdan  la oposición de la candidata presidencial  Evelyn Matthei  a la ley de gratuidad de la educación: “Yo estoy por la gratuidad de la educación pero voto en contra porque no estoy para financiarle la educación a los ricos”. Si los ricos son el uno por ciento, en los hechos se opuso a la gratuidad del 99 %.  Con demagogia siempre se influye sobre ingenuos.

Las AFP deben ser eliminadas, el movimiento social lo exige y desde Marzo en adelante deberán pronunciarse los Partidos y en particular los candidatos presidenciales que hasta ahora no tienen programas.

Una semana después de las declaraciones de Santa Cruz, varios candidatos a presidente de la República declararon la urgente necesidad de hacer una reforma tributaria para que paguen los “ricos” un cinco por ciento más de tributos y se exija a los empresarios y al Estado un aporte a la cotización individual de las pensiones de los trabajadores. Santa Cruz había dado luz verde para que las AFP puedan recibir más dinero.

¿Puede ser serio que gente de izquierda diga un día estar por una AFP estatal, al otro día proponer  mantener las AFP con aportes del Estado, y finalmente incorporar a los empresarios en los aportes, dos días antes de una multitudinaria demostración popular  exigiendo “fin de las AFP”?

La Presidenta de la República Michelle Bachelet ha dicho: “El actual sistema de pensiones es inviable, hay que reformarlo”,  a renglón seguido cuando esperábamos una fuerte crítica a las AFP agrega”¦”El aumento progresivo de la población mayor genera una presión en los sistemas  de los países,  y choca también con los mercados laborales poco ajustados a la realidad del envejecimiento”. Con otras palabras son los viejos los que generan la presión en los sistemas (de pensiones) y como los mercados laborales están poco ajustados a la realidad del envejecimiento, ustedes, señores viejos, también tienen la culpa de ese desajuste. Las argumentaciones de los asesores de la Presidenta coinciden con las de Santa Cruz y no van en la dirección de lo que el movimiento en contra de las AFP demanda.

Las propuestas de Manuel Riesco fruto del análisis científico y del intercambio de opiniones con  variados especialistas, no han sido consideradas. Nadie se ha atrevido a refutarlas, excepto un par de gerentes de las AFP en un foro con Manuel en TV, en  donde los dejó en vergüenza, entregando  cifras irrefutables acerca de las ganancias monstruosas de las AFP.  El Estado debe hacerse cargo de las AFP, volviendo al sistema de reparto plenamente sustentable. Solo así las pensiones serán dignas.

Si”¦ “pero no hay correlación de fuerzas para terminar con las AFP””¦argumentan tímidamente  algunos políticos para no aparecer como defensores  de las AFP. La correlación de fuerzas se crea y se  mide en la calle, luchando organizadamente. El trabajo “por arriba” (Parlamento y Gobierno) si no va acompañado con el trabajo “por abajo” de los millones de afectados no se avanza en la solución de los problemas, se postergan. Lo demostraron los cuatro gobiernos de la Concertación.

El trabajo por “arriba” es consecuencia y no causa del movimiento de millones de organizados luchando por sus intereses. Siendo necesario el trabajo por “arriba”, la solución de los problemas a favor de los trabajadores lo posibilita y determina  el trabajo “por abajo”

Después de Marzo de 2017, con el movimiento de “ciudadanos” en contra de las AFP en la calle, aparecerán nuevos proyectos de ley para ingresar al Congreso, y el Gobierno creará nuevas comisiones de trabajo con “especialistas” y hasta pueden aceptar en dichas comisiones a algún representante del movimiento. Al final de cuentas la lucha política organizada y de masas, gravitará en los resultados, será lo determinante y no solo el trabajo por “por arriba”. No olvidar que la lucha es en contra de los intereses del imperialismo, los propietarios de las AFP y del país.

Se trata por tanto, de fusionarse con el movimiento social y a este Gobierno hacerlo vincularse nuevamente con el movimiento social. Igual como cuando se confeccionó el Programa de la Nueva Mayoría y triunfó en las urnas. De esa forma, la lucha será por arriba y por abajo. El movimiento social  debe tener un solo norte, la lucha contra los que detentan el poder, la oligarquía financiera aliada con el imperialismo. Todos los trabajadores, las capas medias, pequeña y mediana burguesía, incluso la burguesía no monopólica, tienen amplia cabida en el movimiento social.

Razón tiene el compañero Marcos Barraza al plantear”¦”cuando mayor es la relación de apoyo reciproco entre Gobierno y las bases sociales que le dan sustento, más fácil es avanzar en los objetivos programáticos. Por el contrario lo que muestra la experiencia comparada es que cuando los gobiernos se escinden de su base social, más fácil se vuelve la labor  de los sectores políticos que se oponen a los cambios”. A su vez  el compañero Barraza   plantea una interrogante acerca de lo que sucede en el país y da su respuesta”¦”El test clave para las fuerzas que buscan representar la demanda expresada por los movimientos sociales es el siguiente: ¿Ha cristalizado el Programa de Gobierno en reformas, en cambios institucionales y normativos en pro de mayor Justicia social?”  Barraza responde afirmativamente y enumera una serie de avances en materia de derechos políticos, económicos, sociales y culturales. Se puede estar de  acuerdo con Barraza, ha habido reformas, cambios institucionales  pero los movimientos sociales han dicho otra cosa, las elecciones municipales han dicho otra cosa, las elecciones en gremios importantes han dicho otra cosa”¦ la abstención electoral han dicho otra cosa, etc. “Tal vez nuestro equipo de comunicaciones debería explicar mejor  los logros”. Todo puede ser mejorado, “perfectible” diría otro. Lo que no se puede obviar es la ostensible caída en el respaldo popular a la Nueva Mayoría  y no por sus logros que nadie objetivamente puede negar. La baja es motivada por lo no hecho, por las promesas incumplidas, por el abandono del mundo social que le dio respaldo, por la pasiva actitud del Gobierno ante los  robos, dineros mal habidos, sinvergüencerías, colusiones, ministros que han sido funcionarios de las AFP y de las ISAPRES, coimas, la compra de parlamentarios por las empresas,  los dineros recibidos por importantes miembros de la Nueva Mayoría  de manos del yerno de Pinochet, la impunidad ante los crímenes de lesa humanidad, el trato al pueblo mapuche y naturalmente cuando se tiene tal pasividad ante los sinvergüenzas, el pueblo termina catalogando a todos los del Gobierno de ladrones. Todo lo mencionado es normal  en  un gobierno de derecha, como lo fue en el de Piñera pero no puede ser normal en un Gobierno progresista con apoyo del pueblo. La pasividad, la conciliación, juega a favor de la abstención electoral. Hasta la consigna  “manos limpias” del Partido Comunista, para no ser identificado con los ladrones de cuello y corbata, debió ser suspendida por acusación de plagio de una empresa de detergentes. En el capitalismo hasta las palabras están patentizadas. Viera Gallo, político de la Concertación y actual embajador en Argentina justificó la necesaria alza de sueldos de los parlamentarios porque”¦” si no, sería muy fácil comprarlos”. Actualmente ganan casi diez millones de pesos.

¿Y el triunfo en la elección de la ANEF?  La elección de la ANEF es buen ejemplo de consecuencia. De La Puente ex Presidente  y Carlos Insunza actual Presidente  apoyaron las justas  demandas de  sus hermanos de clase en la larga huelga realizada por los funcionarios del registro civil, cuando incluso algunos políticos de izquierda argumentaban que no se podía apoyar un movimiento cuya máxima líder  había votado por la derecha. La ANEF ha jugado un rol importante en la movilización de sus trabajadores.  Carlos Insunza se ha destacado en entrevistas y foros televisivos en la denuncia de la evasión tributa de los grandes empresarios. Se ha metido en las “patas de los caballos” y su capacidad intelectual y por sobre todo su postura de clase ha recibido el reconocimiento de sus pares, eligiéndolo Presidente de la ANEF.

Se ha dicho”¦”todos los gobiernos y hasta los sindicatos al cabo de unos años sufren un desgaste”  y se daba como ejemplos el Gobierno de Frei de 1964, Allende 1970, el actual Gobierno de Bachelet y hasta la derrota de Jaime Gajardo  en la elección del colegio de profesores. La “experiencia comparada” en esta ocasión es el peor método de análisis, pues se compara superficialmente el fenómeno sin entrar en su esencia, sin abordar la causa de su movimiento y eso solo lo puede hacer el método dialéctico, método integral que no deja el análisis del sujeto u objeto  estudiado reducido a sus formas o a sus exterioridades.

El compañero  Marcos Barraza propone hacer un ejercicio dialéctico entre movimiento social  y participación en la institucionalidad. Al  explicar la participación en el Gobierno de Bachelet y también en los movimientos sociales dice no  olvidar que Allende ganó por “vía institucional”. En verdad la explicación para justificar la participación en el Gobierno de la Nueva Mayoría, es más simple que teorizar acerca de las vías de la revolución. Se participa en el gobierno de la Nueva Mayoría por los acuerdos programáticos  en favor del pueblo. Los hay también algunos que  participan por intereses personales muy distantes de los trabajadores. Lo que no se debe hacer es tratar de justificar el presente con la explicación”¦el triunfo fue  por “vía institucional”.

 Algunos datos para no confundir la esencia con el fenómeno, aunque las ciencias  llegan a la esencia a través del fenómeno. La clase obrera chilena, a fines de la década del sesenta, en proporción,  era una de las más organizadas del mundo capitalista, con casi el 40 % de los trabajadores en sindicatos de grandes empresas. Los propietarios de pequeños talleres y empresarios medios, daban trabajo al otro 60 %, ellos  conocían de la expoliación de los monopolios, pues la vivían y las relaciones con sus trabajadores por ser empresas pequeñas no eran malas.

 Los dirigentes sindicales de los obreros  organizados en las grandes empresas  tenían una clara postura de clase. Comunistas, socialistas y demócratas cristianos participaban activamente en las luchas huelguísticas. La agitación social organizada se manifestaba en  los centros de estudio, secundarios y universitarios, en las juntas de vecinos y cuanta organización social existía. Los partidos mencionados participaban en el movimiento social con su visión, pero siempre terminaban primando los intereses generales  de los trabajadores. Cuando gana Allende en 1970, dos candidatos querían hacer la “revolución” en Chile, Tomic y Allende. Alessandri con 35% del electorado no tenía influencia en ningún sindicato, centro de alumnos, ni junta de vecinos, menos en los sindicatos de campesinos. Alessandri  representaba  la inercia del capitalismo en el terreno social e ideológico. El imperialismo dio luz verde para asesinar al comandante en jefe del ejército, antes de ser investido Allende como Presidente por el Congreso Pleno. El movimiento social, en particular los trabajadores organizados dirigidos por la CUT, coparon el centro de la Capital, esto se repitió en todas las grandes ciudades del país, la derecha no tenía influencia organizada en el pueblo. La CUT y el movimiento popular en la calle, había parado un intento de golpe de Estado en 1969, al final del Gobierno de Frei, ante la inminencia del triunfo de Allende. “Defienden la democracia burguesa”, nos gritaron  los “ultras”. ¡No! Les dijimos nosotros, “defendemos las conquistas de los trabajadores que ha costado mucho esfuerzo, sangre y vidas”. La oligarquía apodó a Frei el “Kerensky chileno”  por no dar “el pase” en ese momento, a las fuerzas reaccionarias para dar el golpe de Estado. Las miles de huelgas ilegales para mejorar salarios, la toma de terrenos para solucionar el grave problema de vivienda de los sin casa”¦ ¿Es una vía institucional? ¿Tal vez porque fue el Parlamento el que finalmente decidió entre las dos mayorías relativas? Pero  podrían haber votado perfectamente por la segunda mayoría relativa, la “institucionalidad” lo permitía. No ocurrió sencillamente porque el movimiento social era poderoso y estaba en pie de lucha. Los partidarios de Radomiro Tomic candidato de la DC deseaban  también una “revolución”.

Evidentemente no existe una vía ciento por ciento pura, pero de allí a catalogar el triunfo de la Unidad Popular de “vía institucional”  es cometer el error de Don Otto, pensar que el sofá fue  el causante de la infidelidad de su esposa.

 Dos políticos de “izquierda” de la Nueva Mayoría, Garretón y Ominami, escriben una carta a los”¦ “dirigentes de Partido y agrupaciones de izquierda y a los candidatos del sector” en donde  dicen: “Chile enfrenta una crisis profunda, su origen se encuentra en la preservación de un modelo económico social neoliberal heredado de la dictadura y de un modelo político centrista, autoritario y elitista que impide su transformación.  La pérdida de confianza ha alcanzado  al conjunto de las instituciones, iglesia, empresariado, militares, e incluso sindicatos”. Hasta aquí vamos bien diría cualquier ciudadano, aunque no hubiesen mencionado a una de las instituciones más desprestigiada”¦el parlamento.

 Repitamos lo dicho por Garretón y  Ominami acerca de la profunda crisis”¦”su origen se encuentra en la preservación de un modelo económico neoliberal heredado de la dictadura y de un modelo político centrista, autoritario y elitista que impide su transformación”. ¿Se estarán refiriendo al Estado? ¿Coinciden con los comunistas? ¿Será verdad tanta maravilla? Y continúan”¦ “Pero su efecto corrosivo en la estructura pública resulta más gravoso, pues erosiona las capacidades transformadoras del único instrumento consagrado al bien común: El Estado””¦ ¿Estoy leyendo mal se pregunta el lector? ¿O tal vez la cita está fuera de contexto?  Estimado lector, en cualquier contexto El Estado es para Garretón y Ominami”¦”el único instrumento consagrado al bien común” y están preocupadísimos  de su erosión. No se puede negar las  coincidencias con Santa Cruz. Pero nuestras preocupaciones están dadas porque Garretón y Ominami se autodefinen de “izquierda”  e influyen con sus opiniones en sectores progresistas de la propia Nueva Mayoría.

 Nos dicen que la crisis profunda tiene su origen en la preservación de un modelo neoliberal heredado de la dictadura”¦”centrista, autoritario y elitista que impide su transformación”. ¿A que se refieren con los términos”¦ centrista, autoritario y elitista?...al modelo neoliberal heredado de la dictadura.  Preguntamos”¦ ¿Quién  garantiza el modelo neoliberal?  Respondemos”¦ La clase que detenta el poder, la oligarquía financiera.

El Estado es la forma de organización de la oligarquía financiera y su actual forma de dominio es”¦el neoliberalismo. ¿O tal vez  ellos sólo están en contra del neoliberalismo?, (La forma actual de dominio del gran capital) y no en contra de la oligarquía financiera, no en contra del gran capital?. Es posible, no lo dicen. La categoría “neoliberalismo”, fue creada por los ideólogos de la burguesía.  Es la izquierda la encargada de darle un diferente contenido a esas dos palabras. La defensa del Estado hecha por Garretón y Ominami coincide con las opiniones  de Santa Cruz.

“Tenemos un Gobierno democrático”, nos dicen Ominami y Garretón. El Gobierno  es parte del aparato de Estado y una parte no es el todo.  Esa parte del Estado juega por lo general un rol muy reaccionario y se mueve abiertamente a favor de los grandes  empresarios, pero puede en determinadas circunstancias históricas producto de la lucha de masas jugar un rol muy revolucionario, como lo fue el Gobierno de Salvador Allende.  La disputa por el poder del Estado se dirimirá entre las clases interesadas en el cambio y la  oligarquía financiera. El caduco Estado de la oligarquía deberá ser remplazado por uno que represente a todas las clases y capas expoliadas, la inmensa mayoría de la población.  La lucha política de millones en contra de sus opresores es al final de cuentas la que dirime y la política no es otra cosa que la relación entre clases con respecto al Estado. Las reformas apoyadas por los trabajadores y los gobiernos progresistas,  ayudarán en la dirección del término del Estado de la oligarquía financiera, pero nunca serán el elemento definitorio del fin del dominio del gran capital. La creación de un nuevo poder, de un nuevo Estado democrático antiimperialista  es solo posible por la lucha decisiva y organizada de  millones de trabajadores en alianza con las capas medias y sectores de la burguesía, es solo posible por una revolución. Un  Gobierno Progresista puede jugar un rol muy positivo al fusionarse con los millones de trabajadores puestos en acción e incluso facilitar el triunfo de la revolución democrática antiimperialista. Es esta revolución la que  creará las bases  en dirección a la eliminación total de la explotación del hombre por el hombre.

Garretón y Ominami hacen recuerdos y se meten con la historia”¦ “Hay que superar la división histórica de la izquierda que ha sido nefasta para Chile. La confrontación entre los que pretendían “avanzar sin tranzar” o por el contrario “consolidar para avanzar “ representó una división profunda que afectó gravemente al Gobierno del Presidente  Allende e impidió la generación de un frente interno unido para enfrentar al imperialismo y las fuerzas reaccionarias que buscaban su derrocamiento. Luego en dictadura se enfrentaron también dos vías la pacífica de masas y la armada”¦En fin, con la división, protagonizada en primer lugar entre el PS y el PPD y la auto exclusión del PC y de otros sectores de izquierda, las fuerzas de izquierda no alcanzaron la masa crítica necesaria para orientar la transición hacia la superación de la sociedad heredada de la dictadura”.

El final de la cita es de antología”¦”Con la división”¦Las fuerzas de izquierda no alcanzaron la masa crítica necesaria para orientar la transición hacia la superación de la sociedad heredada de la dictadura”. Señores Garretón y Ominami, ustedes mismos en su carta escriben que fue un pacto con Pinochet, pactaron con Pinochet. El Partido Comunista se los repitió en mil declaraciones y discursos.  ¿A titulo de qué viene entonces el cuento que el Partido Comunista se auto excluyó?

  “Más que un pacto fue un acuerdo obligado e impuesto por el poder existente y que hace ya mucho tiempo que cayó en la obsolescencia”, dicen Garretón y Ominami. Ahora resulta que “los obligaron”. El pacto, según confiesan,  contemplaba  no revisar las privatizaciones y aceptar a los senadores designados. Se cuidan de confesar que estuvieron de acuerdo además  con la impunidad a los criminales y no abrir juicio alguno en contra de Pinochet. Enrique Correa dirigente del Partido Socialista fue el regalón de Pinochet, como ministro de Aylwin se transformó en un importante  lobista  de las privatizaciones.

Continuemos con las “divisiones históricas” de la  izquierda. Digamos primero que la unidad solo existe en la diversidad, no existen dos personas y menos dos partidos que piensen igual, para unirse  deben sentarse a conversar sobre las ideas acordadas y expuestas en un programa. La unidad existe solo en la diversidad. La unidad, si es de izquierda, va antecedida de miles de encuentros y trabajo conjunto en la base, en los sindicatos, en las poblaciones, en las universidades, en los centros estudiantiles, etc. La unidad de izquierda se gesta siempre por abajo, en el seno del pueblo. La división, siempre por arriba. Nunca  un Partido o un Gobierno,  inicia su división por abajo.

La Unidad Popular, un conglomerado de diferentes Partidos políticos estaba unido por un Programa. Si un partido o un individuo, no cumple lo acordado debe atenerse a las consecuencias, la historia inevitablemente establecerá su juicio. La confrontación entre “avanzar sin tranzar” y “consolidar para avanzar” consignas que existieron, no explican la real “confrontación”. Garretón y Ominami no dicen que la verdadera división se dio entre los comprometidos realmente con el Programa y aquellos que cambiaron el Programa por sí solos, sin el acuerdo colectivo de la Unidad Popular.

El Programa había establecido que pasarían al área Estatal o Social, 91 empresas monopólicas. Al cabo de un tiempo algunos dirigentes  incitaban a trabajadores de pequeñas empresas y talleres a “tomársela”. Los conflictos se multiplicaron y duraron hasta el golpe, fueron cientos las pequeñas empresas “estatizadas”. El Programa de la UP contemplaba créditos para el desarrollo de los pequeños propietarios.

Otro error garrafal en donde no se cumplieron los acuerdos de  la Unidad popular, fue con respecto a la JAP (Juntas de abastecimientos y Precios).La reacción, apoyada por el imperialismo norteamericano inició el acaparamiento de productos básicos. La Unidad Popular creó las JAP, Las Juntas de vecinos empadronaban las casas y trabajaban con el almacenero del barrio que recibía los productos de una empresa estatal. Todos  los vecinos eran abastecidos sin distingo de ningún tipo, ni de preferencias políticas. Las JAP se transformaron en un  factor de unidad de la población que  percibió la honradez  y sacrificio de los dirigentes vecinales, cuyo trabajo era voluntario, sin remuneración. ¿Qué hicieron algunos dirigentes de la Unidad Popular? Crearon las JAD Juntas de abastecimiento Directo  entregando  mercaderías solo a los adherentes de la UP, dividiendo a la población y reemplazando a los comerciantes del barrio.

El Programa de reforma agraria de la UP estableció 80 hectáreas como máximo de superficie para un propietario privado. Algunos dirigentes de la Unidad Popular establecieron 40 hectáreas e  incitaron  a campesinos a tomarse predios de hasta 20 hectáreas, predios  pertenecientes a la iglesia, a oficiales de las FF AA o del aparato judicial, e incluso de parlamentarios.

En educación se hizo un muy buen plan denominado Escuela Nacional Unificada cuya finalidad era acercar  los fines de la educación  a la realidad chilena  y proporcionar al país los técnicos y profesionales adecuados a su desarrollo. El dirigente del Ministerio de Educación a cargo del Programa, introdujo la palabra “socialismo” en el texto del documento sin la aprobación y conocimiento de la Unidad Popular  y “ardió Troya”, fue una provocación abierta, hasta la iglesia se manifestó en contra del proyecto educativo.  La revolución en desarrollo era la revolución democrática antiimperialista, la materialización y cumplimiento de las tareas antiimperialista crea las bases, abre posibilidades,  para el inicio del paso a otra etapa, lo existente no era socialismo, era el primer round con el imperialismo y sus lacayos en Chile.

En el año 1972 el Gobierno planteó un reajuste de un 8% y explicó las dificultades económicas por las que atravesaba el País. El imperialismo había embargado un cargamento de cobre chileno de un barco  en las costas de  Francia y había establecido un boicot comercial en contra de Chile. No había dólares para comprar alimentos en el extranjero, el acaparamiento continuaba, la situación era difícil. En esas circunstancias los dirigentes sindicales salieron a explicar a los trabajadores la necesidad de comprender que no se podía pedir más”¦ ¿Qué hicieron algunos dirigentes sindicales?, plantearon la exigencia de elevar en un 100% los salarios, pretendían con esa medida ganar la presidencia en el Congreso de la CUT en 1972, no lo lograron. Los trabajadores comprendieron y salió elegido nuevamente Luis Figueroa.

Estos hechos explican la real división y no las consignas establecidas por Garretón y Ominami.

Podríamos seguir llenando páginas y más páginas  demostrando con hechos que las explicaciones de Garretón y Ominami, acerca de la división de Unidad Popular,  no estaban dadas por las consignas  “avanzar sin tranzar” o “consolidar para avanzar”. Esa división es  ficticia, antojadiza y tendenciosa. Esconde las responsabilidades ante los hechos reales. Se nos dirᔦ” ¡Pero las consignas existieron!”. Evidentemente, pero nunca en la historia de las consignas de partidos o de gobiernos,  cuatro palabras  de una consigna  pueden abarcar la totalidad del fenómeno social, no  dan cuenta del desarrollo  real de los acontecimientos, no son más que eso, consignas, a veces movilizadoras y a veces simples consignas . Garretón y Ominami no dicen que el PS había decidido la vía armada, antes del triunfo de Allende, y no lo dicen porque ni el imperialismo estaba preocupado por esa resolución.

En la actualidad la consigna “consolidar para avanzar” dirigida  a los que reclaman, no da cuenta del estado de ánimo de las masas. Son algunos dirigentes de la propia Nueva Mayoría los que no quieren ni consolidar y menos avanzar. La discusión acerca de esta consigna no refleja las reales contradicciones de clase de la sociedad chilena, no refleja las reales tendencias de los movimientos sociales y el grado de predisposición a participar, a luchar, a ser tenido  en cuenta. Por último esta consigna está dedicada, o referida a dar explicaciones a la ciudadanía  que quiere luchar, cuando debería existir una consigna dirigida a los de la Nueva Mayoría que no quieren reformas. En eso fue genial  Víctor  Jara cuando les cantaba”¦“oiga usted, no es chicha ni limonᔝ,  en su momento reflejaba la necesidad de atraer a los indecisos enfrentándolos con sus propia actitud, “ni chicha, ni limonᔝ.

“Veinte hospitales se construirán bajo este gobierno y diez serán entregados antes que termine el gobierno de la Presidenta Bachelet”. Me dijo un amigo demócrata  cristiano ante mis constantes críticas a la política de salud de la Nueva Mayoría. ¡Qué bien!... agregué yo”¦pero”¦ “¿Serán licitados, no es cierto?”  Allí terminó la discusión. Eso es neoliberalismo y no es nuevo en Chile. Las grandes represas  para electricidad fueron construidas  por el Estado en la década del 50 y 60, con créditos carísimos de los bancos norteamericanos y después vendidas baratas  al imperialismo, para pagar los créditos leoninos.

 Volvamos a Garretón y Ominami y la supuesta división de la izquierda durante la dictadura. Una estaba por “la vía pacífica de masas” supondremos la Concertación formada en la primera mitad de los 80 y la otra por “la armada”. Primero, hasta 1980, fecha en que el Partido Comunista plantea la política de rebelión popular de masas pasaron siete años del golpe de Estado. A las pocas semanas del golpe el Partido Comunista planteó la necesidad de unidad de todas las fuerzas anti dictadura. Especialmente con la Democracia Cristiana. El P.S. estuvo siempre renuente a conversar  con la Democracia Cristiana en el Gobierno de Allende lo que influyó también en la aceleración del golpe de Estado por la baja en la correlación de fuerzas y el aislamiento a que fue sometida la clase obrera. Después del golpe y efectuada su “renovación”, la dirección del Partido Socialista,  iniciaba una “atracción fatal” con la DC culminando en la continuación y consolidación de la política neoliberal de Pinochet.

La política de rebelión popular de masas del Partido Comunista explicitada en una declaración en 1980 reflejaba lo que en la propia sociedad chilena venía madurando, la necesidad de reclamar y protestar abiertamente con todos los medios a su alcance en contra de la dictadura. Hubo años, después del golpe, en  que la desocupación llegó al 35 %. Aparecieron ollas comunes en todas las poblaciones del país. Fueron los años de  reorganización y rearticulación del movimiento social. Reaparecían públicamente los líderes sindicales que nunca dejaron de celebrar el 1 de mayo en las plazas arriesgando la vida. La década del ochenta quedará inscrita en la historia social y política de Chile como la década en que se realizaron las más grandes manifestaciones en contra de la dictadura de Pinochet. ¿Era esto vía armada? Participaban todos, desde la DC, los radicales, socialistas y comunistas, hasta sacerdotes y monjas. En las poblaciones planificaban juntos las acciones a desarrollar, desde cacerolazos, bocinazos, cortes de calles, barricadas, cortes de luz, quema de neumáticos, etc. El ingenio popular superó todas las planificaciones de los Partidos. Y fue en estos años que comenzaron las conversaciones de los Partidos que después constituyeron  la “Concertación” con EEUU y con Pinochet. Allí firmaron el Pacto que nadie los obligó, de concertarse para un Gobierno sin comunistas.  ¿Se autoexcluyeron los comunistas? Las mentiras y falsas interpretaciones de la historia a lo Garretón y  Ominami tienen  patitas cortas. De todas maneras si se autoexcluyeron de pactar con la dictadura y el imperialismo, honor para ellos.

Garretón y Ominami nos dicen”¦”Las fuerzas democráticas no debieron aceptar ese pacto” (Con Pinochet)”¦”Así, más de una vez le faltó a la izquierda fuerza y voluntad para impedir acuerdos lesivos para los intereses populares””¦se atreven a hablar en nombre de la izquierda.

Las alianzas de clase son “objetivas”, no dependen de hombres o Partidos, están determinadas por las contradicciones de la sociedad dividida en clases, pero se realizan con la participación consiente de hombres y Partidos que  pueden remar en contra o a favor de las tendencias objetivas del desarrollo de la sociedad y eso es así, más aún, gracias  a los que reman en contra del desarrollo social  el imperialismo puede retrasar su fin inevitable. Garretón-Ominami escriben”¦”Se impusieron las ideas conservadoras en la Concertación de los 90”.

Sigamos con el “Estado del bien común” de Garretón y Ominami. ¿La lucha es en contra  de las formas de dominio del imperialismo, el neoliberalismo? ¿O es en contra del imperialismo?...Si la palabra “imperialismo” ha desaparecido de los principales articulistas y representantes de la Nueva Mayoría  no parece baladí la pregunta. ¿Estamos en contra de las formas de dominio o en contra del dominio imperialista?  El imperialismo puede dominar de mil  formas y eliminada una aparecerá otra, por tanto luchar solo en contra de una de sus formas (neoliberalismo) sin luchar en contra de la esencia del imperialismo, sin hacer pedagogía en las masas acerca del enemigo principal, sin destacar y explicar que todas las clases y capas de la sociedad (exceptuando a la oligarquía financiera)  se encuentran en una situación de explotación y dependencia del imperialismo que impide su propio desarrollo, sin esclarecer todo eso en un Programa, que en primer lugar apunte a ese enemigo,  todo lo demás serán buenas intenciones y hasta algo siempre se logrará pero los graves problemas permanecerán sin solución. La predisposición de millones de trabajadores en la calle exigiendo el fin de las AFP muestra a la Nueva Mayoría que allí debe buscar su apoyo y aislar a los que solo buscan “mejorías” para que todo siga igual.

Si lo de las AFP, es escandaloso,  lo del Litio también lo es. Políticos de oposición y de la Nueva Mayoría preparan la privatización definitiva. Solo el diputado Núñez, comunista, se atreve a presentar un proyecto de ley que declara de interés Nacional el Litio, pero peca de ingenuidad al afirmar”¦“ Tengo la impresión que los tribunales de Justicia van a apoyar al Estado de Chile, no van a avalar a una empresa que lo estafa, que lo desfalca”, refiriéndose a SOQUIMICH. Lo positivo es que en el Norte se ha creado una organización con trabajadores, personalidades, diputados y organismos sociales en defensa del Litio. Esta iniciativa debe  cobrar fuerza con la participación de millones, como lo está haciendo el movimiento “No más AFP”.

La política neoliberal trata de”¦“disminuir”,  “achicar”, “hacer más eficiente para ellos”, el aparato de Estado.  Se privatiza la educación, la salud, las pensiones, los puertos, las riquezas básicas, las carreteras, la movilización, las industrias estratégicas, etc. Todo lo que de ganancias  pasa a manos privadas, pero no a cualquier privado, sino a la oligarquía financiera que es la fusión de los monopolios de la banca con la industria. El “gasto social” debe seguir disminuyendo. En la discusión del presupuesto anual para el año 2017, el Ministro de Hacienda  argumentó que se debía bajar en 700 millones de dólares porque lo “recomendaba” el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El 90% de esos dólares se rebajó a educación. Esa fue una recomendación “neoliberal”  del imperialismo norteamericano, a través de sus bancos. Lo increíble es que hubo economistas de izquierda, anti neoliberales, que defendieron esa “recomendación”  porque la economía chilena (neoliberal) así lo exigía.

 Garretón y Ominami están también en contra del “neoliberalismo”, más aún, están preocupados por la ausencia de debate en torno a ideas y proyectos y no está demás repetirlo”¦ su preocupación es”¦“la grave crisis que atraviesa el país””¦”la pérdida de confianza en todas las instituciones y lo más gravoso, la erosión de las capacidades transformadoras del único instrumento consagrado al bien común: El Estado”. Se les debe tomar en cuenta, perciben que se les viene una avalancha encima”¦el pueblo movilizado.

 La lucha política se debe unir a la lucha ideológica.

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