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Publicado: Sábado, 11 de diciembre de 2004

Poemas de Osvaldo Ulloa (5)

La ciudad con los ojos de Rodrigo Rojas


Llego con mis llagas
a duras penas
llego a un remanso
donde no es necesario remar
porque se empozan
las calles
CALLE SIN SALIDA
en tu corazón Santiago
corazón que está cerrado demasiado duro
que ahora lo enternece
la música le que trae buenos recuerdos
porque me atrae la música su poder mágico
me hace recordar del proyecto de los pobres
donde Allende se asomaba al balcón de la Moneda
y la esperanza le daba luz a la luna blanca
telón de fondo para esa épica que continúa hoy.
Canciones de protesta en una Jornada de Protesta
contra la dictadura de Pinochet.

Una poza de transeúntes
sigue la letra en voz alta o en voz baja
al miedo se le están quebrando sus colmillos
con frialdad escuchan las canciones
las letras de publicidad sin alma
que reemplazaron las consignas

El Cobre es Nuestro
El Pueblo Unido Jamás será Vencido
Pan Trabajo Justicia y Libertad.
Democracia Ahora

CAMISAS ARROW PEPSI COLA
TURISMO ORSINI PANASONIC
JEANS WRANGLER FORD
SHOP CCU ADIDAS

Están muertos esos nombres en acrílico
los están velando de allí la luz
el crucifijo es el signo pesos

al cual
no le va
ni le viene
mi llegada
con mis llagas a cuesta.

Me sumerjo en la poza de compañeros y canto
cada palabra de esa canción protesta
es mi provocación a esas palabras
apellidadas sociedad anónimas todas
que se yerguen como ídolos
a los que les agradan los sacrificios humanos
hoy es el mío que soy fuego
con el que quieren quemar la esperanza de los humildes.

Pero la dignidad la decisión y el valor de los cantores
Y la emoción de los que cantan a coro
sana mis llagas
me nace otra piel
bajo mi piel quemada
hace pocos años aquí sólo cantaba el silencio
siguiendo las pautas del terror.

Aplauden mis manos nuevas
mi cuerpo ya está reconstruido para acariciarlo
ella
le contaré lo que canté con todos
mientras los nombres idolatrados apenas
podían esconder su miedo a ser medidos
con la vara de la vida.


Carmen Gloria,
tan parecidas nuestras pieles
a las ropas de los mendigos
que vagan por tus calles, Santiago,
como choqueados
tambaleantes
pidiendo auxilio
con esa mirada de no creer
que sea posible tanta crueldad..


Los nazis chilenos me introdujeron vivo
a un horno crematorio
y cuando las llamas consumían mi cuerpo
me sacaron antorcha humana
para sembrar el terror
sin saber que yo que soy fuego que duele
incendiaré sus centros de tortura sus cárceles
y sus calles con barricadas
para que un día se vuelvan a abrir las anchas Alamedas
por donde pase el hombre libre.


Mamá te escribo desde Santiago
te describo
dantescas escenas obscenas
el infierno el juego lo aporto yo
me queman vivo y alumbro la realidad
si vieras el horror y el dolor
prostitutas que no les llegan ni a la cintura
a las prostitutas de allá
mendigos que vivirían
de las sobras de los mendigos de allá.
Si N.Y.
es una gran obscenidad
entonces cómo llamar a Santiago?

Mamá, no hay palabras
en castellano ni en Inglés
para nombrar esto
infierno es una palabra vacía
que poco o nada tiene del fuego
en que me han convertido.
Lo único que puedo hacer
en tal trance
es emitir un grito animal
en el matadero
grito que tú traducirás
y difundirás por el mundo para que Chile despierte
como un hombre que deja de soñar vivir pesadillas.


Yo quería mostrar al mundo
(a través de mis fotografías)
toda la tragedia de mi país.
Yo he mostrado al mundo
toda la tragedia de mi país
a través de mi horrible muerte.




LA ESTATUA EN LLAMAS.

En una calle del centro de Santiago
sembrado de estatuas humanas
hadas héroes dioses griegos
subidos arriba de un taburete
abajo un sombrero donde caen las limosnas
Así yo vestido de llamas
pero no quiero monedas
el precio de mi acto es La Moneda
el palacio presidencial para el pueblo
y si colocaron la blasfemia
de la antorcha de la libertad
para asesinar explotar y robar
yo seré la antorcha de la libertad del pueblo
de la justicia a las víctimas de la dictadura:


Yo soy uno de los miles de detenidos -desaparecidos
mi nombre es Rodrigo Rojas De Negri
me detuvieron un 2 de Julio de 1986
me hicieron desaparecer el 6 del mismo mes
según consta en el certificado de defunción.
Sin embargo he aparecido como otras víctimas
ni en Lonquén
ni en Laja ni en Yumbel.
He aparecido en estas hojas
que no comprendo como no se queman
con el fuego en que me convirtieron.
Mi militancia política es la vida
y mi frente de lucha en este instante
es este poema.



ANTES FUERON LAS HOGUERAS DE LIBROS.

Será tal vez porque esta vez
soy un libro de Osvaldo que quemados libros
me hablan desde sus cenizas
que en este libro renacen
en la escena el señor cura con el barbero
alimentan el fuego con tu biblioteca Don Quijote
En la Alemania nazi las hogueras de libros
fueron el preludio de los hornos crematorios.
En Chile las hogueras de libros
fueron el preludio del fuego en que me convirtieron.
Se enfermó leyendo
quería -como yo- deshacer entuertos
defender el bien derrotar el mal
gigantes ominosos
las tanquetas los militares camiones
donde me echaron como un carbon a semi apagar
No puedo ocultar mi temor
ante la inquisición voy con toda la novela de caballería
con toda la literatura subversiva.
Galopando no volando al fuego
sean reales los libros de historia
donde se relatan los crímenes nazis.
Hago mal ya lo sé puedo volver loco de amor
a otros y pueden salir a combatir
por eso voy derecho al fuego
dictamina el Teniente.
Por eso te toman preso y te torturan a ti
que me prestas tus palabras ahora
llora no más hace bien sacarse el mar del corazón.



EL INDOLENTE

Santiago, me cruzas con un santiaguino
con cara de no-me-voy-a-suicidar
porque hayan pobres y perseguidos:
ordena el oro el poder el prestigio
el mismo quiere llegar a ser objeto de adoración.
Con su cara se encontraron mis ojos éstos
le hubiera arrancado el WC que tiene por corazón
porque sé que sí se suicidan a diario los pobres a causa de su pobreza
arrójanse al paso del metro para defenderse del hambre.
También sé que los suicidan
si uno busca a otro
y esos a otros para luchar
contra el hambre.
Santiaguino tal por cual te vas a encuevar
a tu jaula de cristal con tu cara
de no-me-voy-a-suicidar
porque hayan pobres y reprimidos
No te discuto: tienes razón :
para suicidarse hay que estar vivo.


ME DESPIDO PERO NO SE APAGARA JAMAS EL FUEGO.

"viendo que sus ojos
a la guerra van"

Luis de Góngora.

Ya se fue el iris y la córnea
se me fueron a la guerra
lo mismo la cámara fotográfica
Estoy a la espera del resultado
hoy soy un esqueleto de letras
que se entretejen según la gramática del amor
ya mis ojos se me fueron
pero no sólo por eso no puedo ver
Martes Trece ni el Show de la Una
tampoco Tristan e Isolda en el Municipal
junto a los miembros de la Junta
y a sus guardaespaldas.
Tú me enseñaste a evitar las malas juntas,mamá,te obedezco
Yo debí haber tenido
guardaojos guardabocas guardapieles guardaespaldas
que hubieran respondido el fuego.
Estaría con mis ojos en paz
estarían los que abrí por ver antes que nadie tu rostro mamá
estarían divirtiéndome el alma
llenándome de vida diaria que fijo en la fotografía.
Pero ellos se fueron a la guerra
y sólo puedo esperar que triunfen
que se porten valientes.


TU ME SOBREVIVES Y YO TE SOBREMUERO.

Si es cierta esa socorrida expresión
por la cual soy carne de tu carne
Mamá
se comprende entonces que el teniente
también a tí te roció con bencina
para hacerte arder.
Como siempre hoy nos entendemos el dolor mutuo
Mamá hermosa
desde estas letras te acaricio
la única parte de tu alma que no fue fuego.

  • Quien fue Rodrigo Rojas

  • Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net