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Publicado: Martes, 14 de febrero de 2006

Presentación del poemario "Preámbulos y ausencias"

Llevada a cabo en la Casa del Artista en Cochabamba, el 30 de abril del 2004


Señoras y señores:
En esta ocasión me toca darle la bienvenida, en esta Casa del Artista (Cochabamba-Bolivia), a un joven proveniente de un lejano país, Suecia, a nombre de la Sociedad de Escritores de Bolivia. Institución que abre los brazos a quien llega a su seno animado de buena voluntad y con el entusiasmo de su juventud y su talento.

Javier Claure Covarrubias es boliviano de origen y nos ofrece un libro de poemas cuyo titulo es: "PREAMBULOS Y AUSENCIAS", donde conmina su breve paso por la vida y donde nos ofrece, a su estilo, los estados de ánimo que lo impulsaron a incursionar en el mundo de la poesía. En este tomo podemos observar muchos de los sentimientos que ha vivido y también aquilatar en todo lo que vale sus rasgos más característicos como escritor. Hay veces, en que da la impresión de estar escribiendo desde una juventud muy marcada, pero es verdad, con la consabida aclaración, que no disculpa, de que los escribió cuando pasaba por esa primera etapa de su vida.

En otras, da la impresión de que su imaginación se desborda y se sale del entorno poético para introducirse en el campo de la prosa, para luego retroceder en los siguientes renglones y retomar los limites que impone el verso.

Hay algunos momentos muy felices del libro, como aquel en que nos ofrece una proposición agitada, alegre, con rapidez y que termina variando el remate final con una lentitud y un ritmo contrastante. Me permito leer a continuación una parte de VIAJERO DEL TUNEL

Dice Javier:
"Y tomo la palabra
me aferro a la poesía
arma certera y desgarradora
desdoblo frases como serpentina
me adentro a su estructura
la miro, la estrujo como goma vieja
para romper el grito insurgente
de un mundo que gira con otra velocidad
con una gravitación más exacta
donde ríen, cantan, bailan, silban...
pero también lloran
por la música fúnebre que despide al difundo
Y dicen que el viejo Antonio
Ha muerto en honor al pueblo".

Nuestro joven visitante tiene en el fondo de su ser la magia de la musa, y en la sangre de sus venas se destacan los colores de la cantuta, de la bandera boliviana, de la mística Pachamama. Por eso escribe en español, por eso expresa lo que siente en un idioma mestizo como la propia piel iberoamericana que nos cubre a la mayoría por igual.

Lo más sobresaliente del asunto que nos ocupa esta noche, es que el libro de Javier es una muestra palpable del eterno devenir del que hablaba Parménides de Helea, ya que los temas que todas las generaciones han tocado, acá vuelven a revivir, con su huella digital, con su estilo incorporado de ingeniero, y eso renueva, da vida a la poesía en general. Sobre el amor nos dice:

"El amor
asume el peso de la nieve
se luce en postales, en cartas
en la espuma de las copas.
Es ese bicho que acongoja
al obrero, al intelectual
y a la informática".

En uno de sus versos Javier muestra sus inclinaciones amorosas y le dice a su amada en el poema titulado: TE NECESITO, con un lenguaje muy particular:

"Te necesito concretamente
porque amo
los octaedros de tus pechos
tus ojos almendra
el cubismo de tus piernas
tu boca aterciopelada".

Javier es sencillo, muy noble, sobre todo, cuando le escribe a su única hija Alicia Martha y lo hace en un plano de hermosa igualdad paternal filial para que ella lo entienda. De CENICIENTA DE MI VIDA entresacamos el siguiente fragmento:

"Si tú supieras
de mis cicatrices a flor de piel
de mis fracasos y progresos
si tú supieras
de mis viajes nocturnos
cuando te cubro con un beso
y te llevo en mi alfombra mágica,
Si tú supieras
que vives conmigo a mi lado
y te saco a pasear con mis pasos,
si tú supieras
que los bosques me conversan de ti
y me llenan los oídos con fábulas de amor".

Platicando con Javier nos dimos cuenta de que la inquietud de los bolivianos es la misma que lo nutre a él, le duele la explotación de los trabajadores, el saqueo de que ha sido blanco su patria, y a pesar de la distancia que lo separa de América siente en aquellas gélidas tierras el peso de la opresión que gravita sobre Bolivia. En eso es un boliviano totalmente integrado. Veamos el siguiente fragmento de INSOMNIO:

"Dicen que soy ateo
que llevo dinamita en los bolsillos
que soy un canalla porque no me doblego
ante la corrupción
también dicen que llevo flores al cementerio
que soy irrespetuoso con los ortodoxos
y que las matemáticas me han vuelto un demente.
Yo sólo quiero decirles que sueño despierto
con una mesa popular
y un techo que proteja a cada mortal".

Hasta aquí esta pequeña introducción, que sea una presentación y bienvenida al joven que se lanza en los laberínticos y siempre fatigosos caminos del buen decir; siendo un primer libro el que ahora comentamos creo sinceramente que pasa fácilmente cualquier prueba por rigurosa que sea. Hay todavía mucho camino por delante, por supuesto. Pero también hay inteligencia y un enorme potencial. Es más, existen giros en la poesía de Javier que delatan elegancia, elemento este último que termina convirtiéndose en el lujo de la poesía y de la literatura toda.

Una vez más Javier, bienvenido a tu patria, a tu casa. Que los dioses te sean propicios en el arduo camino que te espera, pero que hoy, rodeado de tus amigos, de tu familia y de muchas personas de buena voluntad, comienza fatigoso, pero lleno de alegría plena.
Felicidades por "Preámbulos y ausencias".

Guillermo Razo Cuevas
Escritor mexicano residente en Cochabamba, Bolivia

Preguntas, sugerencias y colaboraciones enviar al correo-e:     pcnetinfo@panoramacultural.net